Javier se quebró el brazo derecho jugando en una plaza del barrio, pero eso no le impide jugar al metegol en la puerta de lo de Beto. Su caso es como el de Matías, que no se pierde una tarde sin "hacer unas fichitas" con los amigos.

Ellos, como la mayoría de los pibes que se juntan para enfrentarse en los vibrantes clásicos Boca-River, vieron en el cine la famosa película de Juan José Campanella "Metegol".

"A mí me encantó, es mi película preferida", asegura Matías. "Desde que la vi me gusta más jugar al metegol", cuenta Javier, que no despega la mirada del estadio y contesta las preguntas. Para ambos, el film de Campanella marcó un antes y un después. y ya no tienen tantas ganas de jugar a la compu.i