Los barras volvieron con sus andanzas, sacaron sus miserias a pasear con consecuencias diversas. La peor: una persona que perdió la vida y otra que está herida. La otra: Almirante Brown sufrió el castigo y debió dejar su estadio (anoche jugó, como local, en la cancha de Platense, a puertas cerradas con Chacarita). Los fantasmas de la temporada 2008-2009, en la que el club descendió de la B Nacional por el castigo impuesto -quita de puntos- aparecieron otra vez en Isidro Casanova, en donde el club y los verdaderos hinchas de Almirante Brown son rehenes de los violentos. Todo comenzó en la noche del jueves 3 de marzo, cuando Almirante recibió en el Fragata Sarmiento a Ferro. Hubo escaramuzas entre las facciones de la barra por el dominio de la tribuna, pero los incidentes se extendieron más allá del partido. Es que esa noche varios integrantes de la facción del 20 de Junio fueron detenidos, lo cual desencadenó que el resto de esa parte de la barra provocaran desmanes y terminaran cortando la Ruta 3 exigiendo la libertad de los detenidos. Ese primer punto no pasó por alto para las autoridades del Comité Provincial de Seguridad Deportiva (COPROSEDE), que tomaron nota de los sucesos. Pero hubo más. El sábado pasado por la noche, luego del partido que Almirante le ganó al Deportivo Merlo, en el Parque San Martín, se registró un hecho sangriento en la zona de Los Pinos, en el que Marcelo González, de 33 años, falleció a causa de una herida de arma de fuego, mientras que otro joven recibió un disparo en la pelvis y fue internado en el hospital Diego Paroissien. Al presunto agresor se lo conocería en la zona con el alias Bola Ocho. Fuentes del club aseguraron que ese hecho sangriento no tuvo que ver con la interna de la barra mirasol, ya que los móviles responderían a viejas diferencias y que se habría tratado de una suerte de ajuste de cuentas. Paralelamente, otra versión indicaba que el episodio de Los Pinos guardaba relación con los hechos ocurridos post partido con Ferro. Ante esta situación, el COPROSEDE decidió, de manera preventiva, que anoche Almirante Brown jugara fuera de Casanova -lo hizo en Platense- y a puertas cerradas. El futuro es incierto en ese sentido, ya que la medida adoptada por el organismo de seguridad deportiva bonaerense caducaría con el partido de anoche. Es que podría extenderse, a partir de que el club -según la óptica de las autoridades del COPROSEDE- es reincidente y el siguiente cotejo de local, ante Boca Unidos de Corrientes -está programado para día sábado- corre riesgo de jugarse fuera de Casanova o bien en el Fragata, pero a puertas cerradas. Más allá de que la muerte de un hincha nada tenga que ver con la interna de la barra, el COPROSEDE ha entendido que las garantías de seguridad no estaban dadas para jugar en horario nocturno en Casanova, habida cuenta de que hoy la barra está divida en más facciones que antes. Hoy asoman subgrupos como La Justina, San Alberto, La Banda los Monstruos, Los de Siempre y 20 de Junio.