Las comisarías de Lomas del Mirador, Tapiales y San Alberto (en Isidro Casanova) dejarán de alojar detenidos, lo que permitirá incrementar la cantidad de efectivos destinados a tareas de vigilancia. La medida forma parte de un plan del gobierno bonaerense en toda la Provincia, para que las comisarías dejen de ser centros de detención, en los que han llegado a estar alojadas personas durante 12 meses. Las tres seccionales se suman a otras dos cuyos calabozos han dejado de usarse: las de Don Bosco (en Ramos Mejía) y Los Pinos (en Villa Luzuriaga). Los detenidos son llevados al Centro Penitenciario 43 de González Catán, o las cárceles de General Alvear y Sierra Chica (esta última en Olavarría). El ministro de Justicia y Seguridad provincial, Ricardo Casal, dispuso a través de una resolución el cierre definitivo de los calabozos de 90 comisarías distribuidas entre distintas departamentales, entre ellas La Matanza. Desde el Ministerio precisaron que “el número actual de detenidos es de 2.122, la más baja de los últimos 15 años”. La medida “apunta a mejorar las condiciones de detención, seguir reasignando recursos policiales para tareas de prevención y reafectar los espacios edilicios a destinos útiles para cada comisaría, que posibiliten al ciudadano”, según se puntualizó.