Un grupo de vecinos que vive en las inmediaciones del cuartel central de Bomberos Voluntarios ubicado sobre la calle Suipacha al 100, en Ramos Mejía, se quejó de los ruidos emanados por la sirena del destacamento y, al respecto, el presidente de esa entidad civil, Nicolás France, argumentó que “bomberos no está pasando por una buena situación económica que le permita afrontar el gasto de un sistema nuevo”. Matías Soldera, una de las vecinos de la zona, se quejó porque su mujer está embarazada de ocho meses y se siente perturbada por “los fuertes ruidos que vienen de ese lugar”. En tanto, para France, la solución sería incorporar una red de handys que permitiría reducir hasta en un 80 por ciento el toque de la sirena o, en segunda instancia, incorporar una guardia de bomberos a los que se les pague un sueldo y que estén listos para salir por la noche en caso de emergencias. Sin embargo, aseguró que “en otras épocas se podría haber hecho el gasto” pero que “ahora no estamos en condiciones y estamos subsistiendo con la venta de bonos en el barrio”. “Yo soy parte de esta sociedad y me molesta el sonido de la sirena a la una, dos o tres de la mañana. Yo le pido disculpas a todos pero estamos trabajando con un sistema antiguo”, afirmó. Cada uno de los aparatos que utilizan los bomberos para comunicarse entre ellos tiene un valor de mercado de 800 pesos y, según France, se necesitan 160 handys para abastecer a los seis destacamentos que se encuentran en el partido de La Matanza, lo que elevaría a 128 mil la inversión para llevar una solución a las repetidas quejas de los vecinos de todo el distrito.