La autopista Riccheri, la avenida General Paz y el Camino de Cintura presentan embotellamientos constantes, que determinan que los matanceros demoren cada vez más para ir y regresar de sus trabajos.
Las vacaciones ya son un recuerdo, y también el menor movimiento vehicular que se dio en enero y febrero; en consecuencia, las principales arterias del distrito se congestionan en las horas pico, y el tiempo de los embotellamientos se extiende cada vez más. De la mano de las producciones records de automóviles -y del hecho de que los vehículos antiguos siguen circulando- el tránsito se incrementa, pero la infraestructura no muestra cambios. El partido cuenta con una sola autopista, la Riccheri, que se satura con facilidad, situación que deriva en frecuentes accidentes, los que a su vez generan más embotellamientos, complicando la conexión entre González Catán, Gregorio de Laferrere y Ciudad Evita, ubicadas sobre la Ruta 21, desde las que se accede a la Capital Federal a través de la citada autovía.
Inconvenientes para todos El inconveniente lo sufren no sólo quienes utilizan sus vehículos particulares, sino también quienes viajan en combis y colectivos de las distintas líneas que circulan por la vía rápida, que en muchos momentos del día no hace honor a su denominación. La consecuencia es que los matanceros demoran cada vez más tiempo en llegar y volver de sus trabajos. La avenida General Paz es otra arteria utilizada para acceder a Lomas del Mirador, Villa Insuperable, Villa Madero y Villa Celina en la que la saturación es frecuente, lo que obliga a los conductores a circular a mucho menos de los 80 kilómetros permitidos como máxima. Ni para la Riccheri ni para el tramo de la General Paz que se desarrolla junto a La Matanza hay proyectos de ampliación, por lo que los problemas se irán agravando.
Estrecha calzada El Camino de Cintura o Ruta Provincial 4 -que en su recorrido por el distrito recibe el nombre de avenida Monseñor Rodolfo Bufano- presenta los mismos inconvenientes que en toda su traza por el conurbano: calzada estrecha -apenas dos carriles por mano- y sucesión de cruces a nivel. De hecho, entre la rotonda de Tablada y la avenida Don Bosco -exceptuando el viaducto construido sobre la rotonda de San Justo- el Camino de Cintura presenta el mismo aspecto que en la década del 60. Entre la rotonda de Tablada y el río Matanza los cambios llegaron a fines de la década del ‘70: el agregado de un carril por mano (que antes contaba con sólo uno) y banquinas pavimentadas y la construcción del viaducto Mendeville, sobre los dos ramales de la Línea Belgrano Sur (LBS).
Nueva autopista Un alivio para el Camino de Cintura -que hace años debería haber sido transformado en una autopista- será la habilitación de la Autopista Parque Presidente Perón, que cruzará la Ruta 3 a la altura del kilómetro 38, en el barrio Esperanza de Virrey del Pino, y que ya se encuentra en ejecución.