Desde fines del año pasado, la Ceferino Namuncurá sufre repetidos hechos, que el lunes último incluyó amenazas
Una extraña situación está afrontando una biblioteca que funciona desde hace 20 años en un extremo de Villa Dorrego, González Catán: varios intentos de toma de las tierras donde está ubicada. Los dos últimos se registraron el lunes pasado, e incluyeron amenazas a quienes se desempeñan en la entidad. La Biblioteca Popular Ceferino Namuncurá está situada en Achupallas y Saraza, literalmente donde termina Villa Dorrego, el barrio de Catán ubicado a la altura del kilómetro 30 de la Ruta 3. Fue inaugurada el 19 de setiembre de 1991, en tierras cedidas en comodato por una Organización No Gubernamental, que se encuentran alambradas y con el mantenimiento adecuado. Cuenta con una envidiable cantidad de textos -15.100- y un centenar de socios activos, que aportan una cuota mensual de 3 pesos. La otra fuente de recursos es el subsidio anual que otorga la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (CONABIP). Esa entidad de Villa Dorrego, no sólo permite un fácil acceso a los textos, sino que también brinda talleres, teatro para chicos, apoyo escolar y festejos en fechas especiales, como el Día del Niño o Fin de Año. Desde fines de 2010 Pero desde fines del año pasado, la tranquilidad que caracterizaba al lugar se quebró abruptamente. Fue entonces que se registró el primer intento de toma de tierras. Y la sorpresa fue que “no es gente necesitada, sino que quieren ocupar los terrenos para abrir un nuevo corralón de materiales, ya que ya tienen uno. Adujeron que como eran fiscales, a través de un trámite realizado en La Plata las habían comprado, pero el comisario determinó que el boleto de compra venta que exhibieron carecía de validez”, señalaron desde la biblioteca. Los intentos se han sucedido y el lunes se registraron dos hechos similares, por la tarde y a la noche. “Estamos muy preocupados, porque nos dijeron que nos atuviéramos a las consecuencias, y que nos iban a romper la cabeza”, agregaron desde la entidad de Villa Dorrego, con pedido de reserva de identidad, ante una situación que consideran muy peligrosa. Puntualizaron que “cada vez que ha ocurrido este tipo de hechos, hemos realizado la correspondiente denuncia policial, por lo que las autoridades están al tanto de esta extraña situación que estamos afrontando”. “La Biblioteca Popular Ceferino Namuncurá viene trabajando desde hace 20 años con la comunidad, y especialmente con los chicos. Y estas frustradas intrusiones están a cargo de gente que tiene un interés comercial. Realmente es incomprensible”, aseveraron.