Almirante Brown empezó a caminar un nuevo camino deportivo. Quizás se trate de un antes y un después. Porque la decisión de la continuidad de Blas Giunta representó la prioridad absoluta de la dirigencia, en desmedro de lo que podía suceder con un referente como lo es Daniel Bazán Vera. Por ello, en la semana el acuerdo nació entre el entrenador y la dirigencia y, al mismo tiempo, el delantero comenzó a buscar su nuevo lugar en el mundo. Esto es que Blas Giunta seguirá al frente de Almirante Brown, luego de que en los primeros días de la semana acordara su continuidad en un reunión realizada en su domicilio. Allí asistieron el presidente Juan Antonio Echeverría, uno de los vice, José Da Silva y el tesorero, Beto Bruno, quienes lograron convencer a Giunta para que no se alejara de Almirante Brown. A raíz de un estado gripal, el DT no pudo acercarse a los entrenamientos, pero se esperaba que hoy o bien el lunes se pusiera al frente de la tropa. Al mismo tiempo, quedaba claro que Bazán Vera no era la prioridad. Y desde la misma dirigencia se le aseguró a este suplemento que “cuestiones deportivas, Daniel no va a seguir en el club”. De todos modos, se aclaró que nada tenía que ver con la continuidad de Giunta, pero no se sabe que la convivencia entre el delantero y el DT ya no daba para más. En otras palabras, se apuntó a cambiar el vestuario. Por otro lado, el pasado lunes el plantel de Almirante Brown retornó a los entrenamientos y lo hizo con apenas siete jugadores: Walter Mendoza, Lucas Vicentín, Matías Ríos, Federico Maraschi, Abel Flegenal, Amuro Marrone e Iván Centurión, quienes trabajaron a las órdenes de Facundo Heredia, preparador físico de las inferiores del club. El panorama marca que Maraschi, que volvió del préstamo por Barracas Central, no seguirá en el club; Mendoza regresó de Juventud Unidad de Gualeguaychú, y estaría en los planes del cuerpo técnico.