El objetivo es pisar el terreno de los profesionales. Por es el trabajo es casi anónimo, en silencio, pero con el norte bien definido. Esa es la realidad de Noemí Elisabet Pared, una de la promesas con guantes de boxeo que atesora La Matanza. Todavía tiene el sello de amateur pero no está lejos de dar el salto siempre bajo la enseñanza de su entrenador, Daniel Hugo Bordenave, quien también ocupó el rincón de su hermano David. Se la conoce más como Mimí, el mes venidero cumplirá 2 años (4-11-87), y su lugar en el boxeo es la categoría supermosca (52 kilos) y dentro del mundo amateur realizó 14 peleas, de las que ganó 10, empató 2 y perdió también 2. “Mi estilo es ir al frente, soy muy guerrera. Cuesta que una chica vaya así al frente como ella, le dicen muchos entrenadores a Bordenave, y me hace bien saber que piensan de esa manera de mí”, cuenta Noemí Pared, quien en dos ocasiones enfrentó a Yanina García, la mujer del Patón Basile (un triunfo y un empate). Su historia en el boxeo asoma como particular porque en 2007 dejó el delantal de maestra jardinera para calzarse los guantes, luego de que había hecho taekwon do. “Fui al gimnasio a moverme en 2006 y me enganchó el deporte. Bordenave me vio condiciones y ahi empecé”, rememora y recuerda que su entrenador alguna vez le dijo: “Boxeas, pero cuando salís te pintas, te arreglas y seguis siendo la misma Mimí de siempre”. Y así arrancó su carrera en el boxeo, para que vive todo el día. “Corró por la mañana, voy al gimnasio, hago pesas y en casa hago trabajos de bordados y costurería que me ayuda para hacer frente a los gastos”, explica. Es que Mimí Pared aclara que “no tengo obra social y debo pagarme de mi bolsillo los estudios para la licencia, y hasta el test de embarazo que se hace una hora antes de cada pelea”. Este sacrificio tiene un sólo objetivo: llegar. “Todo el esfuerzo es para llegar a profesional y para ello necesito más peleas, pero no se consiguen. Por eso a veces hay que subir de peso y da ventajas. De todos modos, espero sumar cinco más para llegar a profesional”, se entusiasma la púgil de Laferrere, que guantes con varones y a veces lo hace con Sabrina Pérez, la campeona Mundo Hispano del Consejo Mundial de Boxeo, o en la FAB. Ella está dispuesta a no negociar el esfuerzo, no sólo por su carrera, también por su numerosa familia, integrada por papá Andrés, mamá Mirian Díaz, y siete hermanos entre ellos David Pared, también dedicado al boxeo. “Uno de mis sueños es que mi papá tenga su panadería, ya que es maestro pastelero”, asegura Mimi.