Se terminó el tiempo de las palabras y llegó el momento de la acción. El equipo de Blas Giunta buscará consolidarse en una B Nacional jerarquizada con la presencia de River. Seria lesión de César Monasterio.
Llegó la hora de salir a la cancha. Llegó el momento en el que indefectiblemente las palabras le darán lugar a la acción. Llegó el turno de arrancar un campeonato que con la presencia de River se transforma en diferente, por la trascendencia y porque la B Nacional se verá revalorizada. Y en ese contexto estará Almirante Brown, que esta tarde (desde las 17.05 y por TV, con arbitraje de Mauro Gianini) recibirá en el Fragata Sarmiento de Isidro Casanova a Independiente Rivadavia de Mendoza. Y lo hará con ausencias, con caras nuevas, pero con sus hinchas que no tendrán restricciones para alentar al Mirasol. La semana previa resultó movidita para Almirante, a partir de la dura lesión que sufrió César Monasterio y así el arco aurinegro después de dos años cambiará de dueño. El doctor Walter Quintero confirmó que Monasterio estará 3 meses afuera de las canchas debido a la fractura oblicua de cúbito izquierda, “donde se le colocó un yeso braquiopalmar”. “Es una pena quedar afuera por esta situación. Había trabajado muy bien y llegaba muy bien al inicio del torneo. Esto molesta mucho”, dijo el arquero, quien se lesionó durante el entrenamiento vespertino del lunes, cuando salió a rechazar con los puños y chocó contra un compañero. “Estábamos haciendo trabajos con pelota parada y, cuando tiré un manotazo para rechazar un centro pasado, choqué el antebrazo con la cabeza de un compañero”, recordó Monasterio por radio Universidad de La Matanza. De esta manera, la dirigencia ya empezó a buscar un arquero para que acompañe a Gastón Losa y al juvenil Lucas Vicentín. “Estoy ilusionado, pero sé que me toca entrar en una situación que no es la ideal. Llegué a Almirante con un plantel armado y con la base del equipo que venía de ascender. Ahora, espero adaptarme al funcionamiento de mis compañeros”, dijo el arquero. A todo esto, Blas Giunta tiene el equipo casi definido. Y ese casi responde a quién irá como volante por izquierda. Se estima que Marcelo Vieytes será el elegido, aunque Diego Cisterna tendría alguna chance. Por otra parte, los refuerzos siguen llegando al Mirasol. Uno de ellos es el volante por derecha, Pablo Monsalvo, ex jugador de Huracán y el otro apuntado es el delantero, Luis López, quien proviene de Temperley, mientras que en la semana sumaría un arquero en virtud de la lesión de César Monasterio.