El culebrón que se originó por la mala inclusión de Iván Portillo, tuvo como señalados a Héctor Quiroga y Julio Castro como los grandes responsables del desliz, ya que ambos son los representantes de Laferrere en la AFA. Si bien, Quiroga trató de no referirse demasiado al asunto, al menos hasta que finalice el Reducido de la Primera C, aseguró que “asumo mi responsabilidad, pero no soy el único responsable, ya que en forma primaria el técnico y sus allegados deben tener claro cómo están sus jugadores con las tarjetas amarillas”. Asimismo, el doctor Quiroga desmintió que haya renunciado y que recibió “muestras de apoyo y solidaridad de la dirigencia del fútbol argentino. Todo se originó el jueves pasado por la noche cuando saltó en la AFA que Iván Portillo fue mal incluido en el partido de ida por el Reducido entre Liniers y Laferrere (3-1 para el Verde) y que por ello se le dio por ganado el cotejo 1-0 a Liniers. Esto originó una andanada de acusaciones en el Deportivo Laferrere, que tuvieron a Quiroga y Castro en el centro de la tormenta y hasta que no pertenecían más a la directiva. Sin embargo, Quiroga señaló que “nadie me pidió la renuncia y yo tampoco he renunciado”.