"Fui a buscar el auto y lo traje a mi taller, en donde lo tuve tres meses. Era el azul y blanco con el 3, y corrió por última vez en el 91", recuerda y apunta: "Estaba a la miseria, con butacas rotas, golpeado, rayado, una llanta de cada color, un desastre. Le puse de todo, el aceite, calipper nuevos, hice todo el service nuevo, le coloqué el líquido de las cajas, frenos nuevos. En definitiva, quedó para correr".
La restauración finalizada fue presentada en el Club Portugués de Isidro Casanova, con unas 300 personas que aportaron más pasión por los fierros y sobre todo por Mouras. "Lo terminamos el 19 de setiembre y el 21 se hizo la caravana a Mar del Plata por los 75 años de la ACTC. Ahí, Hugo Mazzacane me puso como encargado de ese auto que formó parte de esa movida", comenta.i