Pablo “Bebote” Álvarez, acusado de extorsionar al director técnico de Independiente Ariel Holan, seguirá preso por orden de la Justicia, a pesar de que, por estar disconforme con el trato recibido, inició una huelga de hambre.
La decisión de denegarle la excarcelación fue tomada por el juez Luis Silvio Carzoglio, a cargo del juzgado de garantías número 9 de Avellaneda.
Este martes, Álvarez protagonizó incidentes dentro del penal de San Martín, donde se encuentra detenido, al autolesionarse e intentar agredir al personal penitenciario de la Unidad 48.
Fuentes del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) informaron que todo se inició cuando los efectivos ingresaron a la celda 5 del Pabellón 1 para el cambio del sector y en ese momento “Bebote” comenzó a insultar y a intentar agredir con golpes de puño a los penitenciarios.
Asimismo, el célebre hincha de Independiente comenzó a golpearse contra la pared mientras amenazaba con denunciar un maltrato, aunque los efectivos lograron reducirlo, calmarlo y reubicarlo en un nuevo sector.
Álvarez terminó con lastimaduras leves en los antebrazos, en la mano izquierda, en el cuello, en el pómulo, en el lado izquierdo de la frente y escoriaciones en ambas piernas, por lo que debió ser atendido por un médico.
Además, según trascendió, “Bebote” inició una huelga de hambre dentro de su celda, por lo que debió ser examinado por personal médico del servicio penitenciario.
“El paciente manifiesta declararse en huelga de hambre. Se encuentra lúcido, vigil, orientado en tiempo y espacio, desfebril y hemodinámicamente estable”, explicó el parte entregado al director de la Alcaidía Departamental de San Martín, donde se encuentra alojado.