Durante una misa en una parroquia de Roma, el pontífice expresó su preocupación por el conflicto en Medio Oriente y exhortó a trabajar por la paz. En el marco del Día Internacional de la Mujer, también pidió combatir el bullying y todas las formas de violencia, especialmente entre niños y jóvenes.
El papa León XIV expresó este domingo su preocupación por la guerra en Medio Oriente y llamó a redoblar los esfuerzos para alcanzar la paz, al tiempo que exhortó a rechazar el acoso y todas las formas de violencia, especialmente entre niños y jóvenes, en el marco del Día Internacional de la Mujer.
El mensaje fue pronunciado durante una visita pastoral a la parroquia de Santa María de la Presentación, en la diócesis de Roma, donde el pontífice celebró misa en una nueva recorrida dominical por iglesias de la capital italiana.
En su intervención ante los fieles, el Papa volvió a referirse a la situación internacional y pidió insistir en los caminos del diálogo para detener los conflictos armados. En ese contexto, manifestó su preocupación por la guerra en Medio Oriente y reiteró la necesidad de trabajar por la reconciliación entre los pueblos.
León XIV sostuvo que el mundo necesita gestos concretos de paz y llamó a rechazar la lógica de la violencia. “Quisiera invitar a todos a reconocer que podemos ser pacificadores y promotores de la reconciliación. ¡Qué importante es esto!”, afirmó.
El pontífice también vinculó ese llamado con la vida cotidiana de las personas, especialmente entre los más jóvenes, y señaló que la cultura de la paz comienza en las relaciones diarias.
“Podemos buscar y encontrar acuerdos de una manera -digamos- de paz, y no de guerra, no de violencia -nunca- sin acoso, en las múltiples formas que existen incluso entre niños, jóvenes y adolescentes”, expresó.
En ese sentido, el Papa puso el foco en el problema del bullying y en la necesidad de prevenir situaciones de hostigamiento dentro de los ámbitos escolares y sociales.
“Rechacen todas las formas de violencia, de odio, las que causan división, y esforcémonos por ser, todos nosotros, promotores de paz, promotores de reconciliación en el mundo de hoy”, agregó.
En el marco del Día Internacional de la Mujer, León XIV también pidió reforzar el compromiso para erradicar la violencia y la discriminación, y subrayó la importancia de construir vínculos basados en el respeto y la dignidad.
El pontífice alentó especialmente a los niños y adolescentes a resolver sus conflictos mediante el diálogo. “Incluso a los más pequeños: hagan las paces con sus amigos, con sus compañeros de clase, cuando a veces haya dificultades dentro del grupo, diferencias de opinión”, indicó.
Antes de presidir la misa, el Papa mantuvo un encuentro con unas treinta personas con discapacidad, residentes de Cáritas y adultos mayores que participan de las actividades del complejo parroquial. Según informaron desde el Vaticano, saludó a cada uno de ellos de manera individual.
Durante ese momento también recordó que este domingo se cumplen exactamente diez meses desde su elección como líder de la Iglesia católica.
En su homilía posterior, el pontífice reflexionó además sobre los desafíos sociales que enfrentan distintos barrios de la periferia romana, donde -según advirtió- persisten situaciones de marginación y pobreza tanto material como moral.
El Papa se refirió particularmente a la situación de los jóvenes que crecen en contextos de vulnerabilidad y que, en algunos casos, pueden quedar expuestos a la violencia o al consumo de drogas.
“Muchos adolescentes y jóvenes corren el riesgo de crecer engañados por los traficantes de muerte o desilusionados con el futuro”, señaló.
Frente a ese escenario, León XIV subrayó la necesidad de generar oportunidades concretas que permitan a los jóvenes construir proyectos de vida.
“Muchos esperan un hogar, un trabajo que les asegure una vida digna, entornos seguros donde puedan reunirse, jugar y planear algo hermoso juntos”, concluyó.