Los directivos de El Nuevo Halcón anunciaron el cierre de la firma y la venta de su terminal quilmeña para pagar la deuda salarial a los trabajadores. Los ramales a Solano estarían a cargo de San Vicente y los que van a Varela de Expreso Quilmes: en ambas está presente el grupo DOTA.
La grave crisis que venía enfrentando la empresa El Nuevo Halcón, operadora de la línea de colectivos 148, que une Plaza Constitución con San Francisco Solano, dos barrios de Quilmes y distintos barrios de Florencio Varela, hizo eclosión en los últimos días: en una asamblea con los trabajadores, sus directivos anunciaron su cierre. Y la continuidad de la línea estaría a cargo, en principio, de dos firmas: los ramales a Solano, por San Vicente -del grupo DOTA y los de Varela por Expreso Quilmes (línea 98) que está a cargo por partes iguales de DOTA y Sociedad Anónima Expreso Sudoeste (SAES), que tiene a su cargo la línea 85.
Según trascendió, El Nuevo Halcón le debe a sus 500 trabajadores el medio aguinaldo de diciembre y los sueldos de enero y febrero. Para hacer frente a esa deuda, vendió su cochera ubicada en avenida 12 de Octubre 3610 casi avenida Mosconi en Quilmes. La empresa afronta una complicada situación económica desde hace meses, que provocó el deterioro del servicio, a raíz de la falta de unidades, al tiempo que su personal realizó varias medidas de fuerza que paralizaron la línea 148 durante varios días.
Se espera que las definiciones sobre los nuevos operadores se adopten en las próximas horas. Uno de los puntos centrales pasa porque incorporen al personal que se venía desempeñando en El Nuevo Halcón.
Como se citó, la 148 estará a cargo de dos empresas. Y, de acuerdo a la propuesta presentada ante la Secretaría de Transporte de la Nación por DOTA, y confirmada a un medio especializado por el presidente de ese grupo, Marcelo Pasciuto, por San Vicente y Expreso Quilmes. Y ahí estaría el tema que por ahora demoró el nuevo esquema de operación: una versión indica que los ramales a Varela serían reclamados por Misión Buenos Aires, la misma operadora de la línea 129, y cuyo dueño pertenece a la familia Zbikoski, oriunda de Misiones, que opera además la que en la práctica es en el autotransporte el rival de DOTA: el grupo Metropol.
Y para que no queden dudas, Pasciuto aseguró en declaraciones a ese portal de transporte: "Nunca DOTA haría sociedad con ninguna empresa de los misioneros ni con Misión Buenos Aires ni con Metropol". En tanto, los servicios a Quilmes (ramales El Jalón y por Acceso) están en una suerte de limbo, y podrían desaparecer en el marco de una reestructuración que proyecta llevar adelante DOTA, y que comprendería a todos los servicios.
De tal manera, El Halcón, dejará de ser sinónimo de una de las principales líneas de autotransporte del Sur del conurbano, fundada en 1943. Un nombre que llegó también al ámbito deportivo. Ocurre que en 1981, el dueño de la empresa, Ricardo Pérez, asumió la presidencia de Defensa y Justicia, adoptando como apodo el nombre de la firma, y cambiando la camiseta azul y blanca por los colores de la 148: verde y amarillo.
Pero las buenas épocas no duraron para siempre: en 1995 la empresa presentó quiebra, por lo que en 1998 apareció El Nuevo Halcón, integrada por Micro Omnibus Quilmes Sociedad Anónima (MOQSA) -línea 159-, Micro Omnibus Sur -línea 160) y Expreso Villa Galicia San José -línea 266-, que reemplazó el verde y amarillo por el amarillo.
Para los varelenses será el segundo cambio fuerte en el autotransporte en pocos días, tras la caída de la concesión de las líneas comunales que estaban a cargo de Transportes San Juan Bautista Sociedad Anónima, que pasaron a estar a cargo de tres firmas diferentes.
Micro Omnibus Primera Junta se hizo cargo de las líneas 500 (San Jorge) y 509 (Barrio San Luis); Micro Omnibus La Colorada, de las líneas 503 (K, Unidad Penitenciaria por La Colonia; R, Unidad Penitenciaria por Ruta 53), 506 (Curva de Chávez por Mayol) y 508 (Cementerio) y San Vicente de las líneas 507 (Bosques), 511 (Don José), 512 (Mayol-Curva de Chávez) y 513 (H, Complejo Santa Rosa y S, Santa Inés).
Mientras Primera Junta y La Colorada venían operando las líneas 324 y 178, respectivamente, San Vicente tiene a su cargo las líneas 51, 74, 79, 177, 263 (compartida con Expreso Villa Galicia San José), 370, 385, 388, 403, 435 y 503 (comunal del partido de Presidente Perón).
San Vicente pertenece al grupo Doscientos Ocho Transporte Automotor (DOTA), que de la inicial línea 28 pasó a operar en forma directa las líneas 44 y 101; a través de la controlada Río Grande, la 8; de Lope de Vega, 56, 76, 91 y 135; de Larrazábal, 20, 117, 161 y 188; de Los Constituyentes, 78, 87, 111 y 127; de Bernardo Ader, 130; de 12 de Octubre, la 7; de General Roca, 21 y 108; de Rocaraza, 31 y 146 (las dos últimas empresas pertenecían al padre del presidente Javier Milei, Norberto Milei -quien fue inicialmente chofer de la línea 21- que las vendió precisamente a DOTA en 2006); de Micro Omnibus Norte (MONSA), la 60; de Micro Omnibus Avenida, 405, 514 y 520; de Atlántida, 57, 410 y 429; de Transporte Automotor Riachuelo (TARSA), 25, 84, 100, 115 y 134; de Andrade, 283 y 523; de Expreso San Isidro (ESISA), la 168; de NUDO, 10, 107 y 150; de Empresarios del Transporte Automotor de Pasajeros (ETAPSA), la 24; de Colectiveros Unidos (CUSA), la 106; y de El Puente, 32, 128 y 158. La pertenencia a DOTA se refleja en la figura de una abeja que llevan a continuación del nombre de la empresa.
Asociada con otras empresas, DOTA opera también las líneas 85, 98, 9, 164, 271, 299, 373 y 384, 277, 540, 542, 548, 550, 551, 552 y 553, además de líneas en la ciudad de Córdoba. Y como se señaló, su gran competidor -como se señaló- es el Grupo Metropol (identificado con una rosa).
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