Cuando hablamos de Mar Chiquita de Agustina/ Arenales hace unos meses, dijimos que iba a ser una de las vedettes de la temporada. Y no le erramos: cada vez está dando mejor pescado. Sí, mientras a muchos espejos bonaerenses las heladas les cortan el pique, aquí se ha dado la situación de desactivar en parte a los juveniles y darle lugar al peje lindo, ése de 30 a 40 cm., que da una hermosa pelea al ser clavado. Nuestro guía en la zona, Joaquín Hasaín, el mismo que también presta servicios en Berisso con su nutrida flota de trackers, no para de mostrar buenas cosechas en su Facebook y nos tentó para hacerle una visita.
Se llega a Mar Chiquita de Arenales por Acceso Oeste y Ruta 7 hasta Junín, continuando luego por la 65 unos 13 km. hasta el ingreso en diagonal a Agustina, donde tomamos camino interno hasta la vía, costeando la misma a la izquierda hasta el primer paso a nivel, tras cruzar el cual tomamos el camino que lleva al espejo optando cuando se corta por la bajada de El Negro, a la derecha.
Joaquín lleva nutridos contingentes, ya que dispone de 2 lanchas propias y 6 más en colaboración con otro gran guía en la zona, Diego Goapper. Su jornada de pesca va de 8 hasta las 16, tiempo que suele alcanzar con creces para hacer la cuota.
El peor enemigo de este espejo es la falta de viento. Así, mientras el domingo no bajaron de 160 ejemplares por lancha, el lunes y martes con agua planchada la pesca fue de 50 pescados por bote. Como dijimos, es interesante el tamaño de los pejerreyes, pues ya se están viendo algunos que pasan los 500 gramos entreverados entre los medianos.
Otro punto a favor: el pique se da entre 15 y 30 cm. de profundidad, ofreciendo el espectáculo más lindo que entrega la pesca de flechas de plata: la corrida de la boya. El pique suele ser muy firme y franco, salvo en las dos primeras horas de la mañana donde el frío se hace sentir y las brazoladas un poco más largas suelen rendir mejor, teniendo que acortarlas desde media mañana en adelante.
El cuerpo de este espejo está hoy (crecido) en las 10 mil hectáreas (8 mil de cubeta, pero 19 mil tomando toda la cuenca que está hecha un pequeño mar), recibiendo aportes de La Picasa y de la cuenca del Salado a través de la laguna de Teodelina, drenando a su vez hacia la de Gómez, mediante un flujo controlado por un terraplén y compuertas. En tanto, su profundidad media, de 2,50 metros, también brinda al peje muchas posibilidades de cambio en la altura donde se alimenta, principalmente, del abundante plancton del espejo.
Los encarnes más rendidores son los de mojarras simples, en caso de cubrir el anzuelo, o dobles si son muy chicas. También, ante la captura de un par de dientudos, usamos filet de esta especie, bien devastado, colgando lonjitas de 1 x 3 cm. como remate del anzuelo. Esta opción de encarne nos dio menos ejemplares que la mojarra, pero que pasaban los 30 cm. A tenerla en cuenta si lo que se buscan son pescaditos interesantes.
Esta vez usamos cañas Tech Sensitive de 4 mts, y Spinit Spectrum también de esa medida, montadas con reeles Shimano Syncopate con multi Tech del 0,18. Las líneas no presentan mayores exigencias con el pejerrey como franco y el uso de tramposas sólo hará que los pejes vengan tragados.
Por cantidad y calidad de piezas, dado que ofrece un pescadito parejo, Mar Chiquita de Agustina (o Arenales), es una de las lagunas más recomendables a menos de 300 km. de Capital. Con el guía Hasaín, vaya y disfrute que la pesca está casi (en pesca siempre hay un "casi") garantizada.