Para la numerología, el 30 se relaciona con los colores azul eléctrico y púrpura. La síntesis de este número representa capacidad emotiva, expresión y moderación. El número 30 era importante para el cristianismo, porque San Juan Bautista tenía 30 años cuando se dedicó a predicar y bautizar en el desierto. También Jesús inició su vida pública a los 30 años y fue vendido por 30 monedas de plata. Durante la Edad Media el día 30 era considerado peligroso, probablemente porque a fin de mes cobraban los usureros sus intereses. El 30, en su síntesis, representa el fin y la expresión del amor, porque es un lazo misterioso que une lo activo con lo pasivo. Se relaciona con el planeta Júpiter, los signos de Sagitario y Piscis, el mes de marzo y las letras C, K y R. Para la interpretación de los sueños el 30 es Santa Rosa.