El 4 es el número de la armonía, de los elementos. De la realidad, porque forma el cuadrilátero y el cubo. Representa al hombre en cruz. Se asocia con la lógica, la razón, la deducción y la clasificación. Durante la antigüedad, la mayoría de los pueblos se refería a Dios con nombres de 4 letras, como Gott, en alemán, o Deus en latín. Para los árabes, la belleza femenina se analizaba de 4 en 4 entre los componentes del cuerpo de la mujer. También son 4 las series o clases de cartas del tarot, 4 las casas principales del horóscopo en el zodíaco y 4 los Evangelistas San Juan, San Lucas, San Marcos y San Mateo. Para los masones, los 4 elementos básicos del hombre están habitados por gnomos, sílfides, dragones y sirenas, y los 4 elementos son Tierra, Aire, Fuego y Agua. Son 4 los palos de la baraja española y de la francesa. Todo el Tarot se cifra en torno al 4. El arcano número 4 de este juego adivinatorio representa una piedra cúbica, o sea la base del mundo. El hombre está rodeado de 4 animales que simbolizan sus cuatro edades: infancia, adolescencia, madurez y vejez. Son 4 las estaciones del año, y 4 las fases de la Luna, como también los puntos cardinales. El número 4 es activo. Si el 1 simboliza al Padre, el 2 a la Madre y el 3 al hijo, el 4 simboliza a la familia. Como es la cuarta repetición del 1 y el doble de 2, representa a la unidad y a la familia. El 4 se corresponde con el mes de abril y con el día miércoles. Para la Kábala, es el número del Planeta Júpiter y para la religión egipcia denotaba al Dios Horus.