El siete es considerado un número sagrado o místico. Como una de las formas de componerlo es sumando 4 y 3 su imagen se agiganta porque ésos son dos números afortunados, según los pitagóricos. Entre los babilonios y los egipcios y otros pueblos de la antigüedad, había 7 planetas sagrados y el verbo hebreo maldecir es caer bajo la influencia de las 7 cosas. El libro “Diccionario Insólito”, de Luis Melnik, le dedica una amplia definición al número 7, agregando también que la Creación llevó 7 días. Que cuando Dios obliga a Caín a andar errante y vagabundo, previene a quienes osaran matarlo que, en ese caso, Caín será vengado 7 veces. Son 7 los días de la semana, los Pecados Capitales, las virtudes y el séptimo hijo tenía un significado especial. Entre los hebreos cada 7 años se conmemoraba un año sabático y 7 veces 7 años era el jubileo. La Biblia habla de las 7 iglesias de Asia, los 7 candelabros, las 7 estrellas, 7 trompetas, 7 espíritus ante el trono de Dios. Los siete regalos del Espíritu son consejo, temor al Señor, fortaleza, piedad, comprensión, sabiduría y conocimiento. Además, los siete colores del rayo luminoso o espectro solar, las siete notas musicales, las siete maravillas del mundo y el séptimo día del descanso y la eternidad. Los japoneses reconocen 7 dioses de la buena suerte. Para los musulmanes hay 7 cielos. Los alquimistas reconocían 7 planetas con 7 cielos y los 7 metales.