La frase original es “home sweet home”, y corresponde a una canción inglesa cuya traducción al español sería: “Por más que crucemos la tierra y el mar, siempre extrañaremos tan bello lugar. ¡Hogar, dulce hogar!”. La canción forma parte de una pieza teatral de John Howard Payne, que se estrenó en Londres en 1823. El autor, dramaturgo y actor norteamericano vivió en Europa y la letra de la canción, que también es de su autoría, pegó fuerte en los corazones de los ingleses que, durante la época de la conquista del imperio británico, se veían obligados a dejar su patria para residir en las colonias. La expresión se repite desde hace más de 170 años y se popularizó en todo el mundo. Muchas veces se cita la frase en forma irónica, cuando en una casa hay demasiado desorden. Pero, con más frecuencia se usa para sintetizar en ella la añoranza al sentirnos lejos de la familia y de los objetos queridos, o para expresar nuestra satisfacción al reencontrarnos con ellos.