El número 50, en su síntesis, simboliza la aspiración al conocimiento. Se identifica con las letras D, I y T; con los signos de Géminis y Virgo; con el color amarillo y sus tonalidades. Se relaciona con el planeta Mercurio y el mes de mayo. Indica selección, actividad, versatilidad y deseo. Este número es considerado el de las puertas de Binah, o sea, del entendimiento. En el lenguaje de los cabalistas aconseja desconfianza. En griego se identifica con Un, que en árabe es Nun y lo mismo en hebreo, equivalente a la N castellana y catalana. Para los cristianos este número se identifica con el Espíritu Santo. Para la interpretación de los sueños el 50 es el pan.