Número 36 El número 36 era de tal importancia para los pitagóricos que prestaban juramento bajo su auspicio. Para ellos, era el número considerado como “la perfección de las partes”. El resultado del 6 multiplicado por sí mismo es 36, o sea que es potencia de 6. Los antiguos egipcios le tenían una especial consideración, además de ser uno de los número polares, sostenían que simbolizaba las fronteras y más allá del 36 toda suerte era impredecible. Para la numerología, en su síntesis el 36 representa la culminación y regeneración de la misma existencia. Se identifica con las letras H, O, Y, con los signos de Aries y Escorpio, con el planeta Marte, el mes de setiembre y los colores rojo y los de fuego. Para la interpretación de los sueños, el 36 es la manteca.