El número 44 en su síntesis es la manifestación perfecta de las formas, la balanza universal de las cosas. Se dice que es justicia porque está formado de números igualmente pares. Es luz y sombra porque representa la involución física y la evolución espiritual, la culminación del esfuerzo físico transformado en actividad mental. Se identifica con las letras G, Ñ y X, con los signos de Acuario y Capricornio, con el planeta Saturno, el mes de agosto y los colores negro, verde y gris plomo. Indica predominio del intelecto sobre la materia de la experiencia sobre la fuerza. Para la interpretación de los sueños, el 44 es la cárcel.