Según el consejo de expertos jugadores de ruleta, si queremos ganar fuerte en una noche afortunada o perder lo mínimo en un día de perros, no hay que estar mucho tiempo al lado de la ruleta. Porque el casino lleva las de ganar. Y esa ventaja no la constituye el cero, como muchos creen. De hecho, si todos apostaran al cero y sale, el casino tiene que pagarles. El cero es un número como cualquiera de los otros 36 que están en el juego. La confusión surge porque cuando sale el cero pierden todas las apuestas realizadas a chances simples y dobles, como el color y las docenas. La verdadera ventaja del casino en la ruleta reside en que las apuestas favorecidas se pagan en una proporción menor a la que debería resultar de la estricta aplicación del cálculo de probabilidades.