Muchas han sido las discusiones para ponerse de acuerdo y considerar el verdadero origen de la palabra “hincha” para designar al fanático de un equipo. Para Alex Grijelmo, el término tiene origen uruguayo. El primer campeón ecuménico de la historia del fútbol fue el seleccionado uruguayo en los Juegos Olímpicos de 1928. Por haber obtenido ese triunfo, el Primer Mundial de Fútbol se realizó en Uruguay. Los finalistas fueron Uruguay y Argentina que empezó ganando 2 a 1 y terminó perdiendo 4 a 2. En ese entonces un hombre conocido como Don Reyes inflaba las pelotas para el equipo Nacional de Montevideo. Era un personaje encantador y contagioso en su entusiasmo. Reyes era el hincha por antonomasia porque “hinchaba” las pelotas a más no poder y con esa palabra se definiría al fanático del fútbol. Según el diccionario de la Real Academia el término “hinchar” significa “aumentar de volumen una cosa, incrementar, hacer algo en exceso”. Pero lo que más interesa es que es el término que define al que da vida, color, emoción y fuerza al equipo de sus sueños.