Esta frase sugiere que una persona se mantenga calma para no llamar la atención. Es como una especie de invitación a la prudencia. Sin embargo, lo curioso es la relación que puede existir entre un pedazo de piolín y el no llamar la atención. La expresión tiene su origen en los códigos del hampa. El delincuente que conserva su prontuario libre de antecedentes tiene todas las ventajas y difícilmente resulte sospechoso para la policía porque está limpio. Al revés o al “vesre” de limpio salió piolín. De ahí viene piola, que por extensión significa astuto, hábil para evitar los enredos. En definitiva, lo que indica la frase es la forma de hacer algo con calma y discreción. Eso sí, sin tratar de hacerse el piola.