L a Fiscalía General de Colombia condecoró a 14 perros que se jubilaron de esa entidad, entre ellos Max, que participó en la búsqueda de los cuerpos de la pareja ecuatoriana secuestrada y asesinada por disidencias de las FARC en el departamento de Nariño, fronterizo con Ecuador.
La vicefiscal general de Colombia, María Paulina Riveros, destacó en la ceremonia la labor de los canes que “además de su compañía y cariño nos han brindado su protección”.
Entre los animales jubilados está Max, un Golden Retriever dorado que ayudó a los investigadores del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) a hallar los cuerpos de Katty Velasco Pinargote y Oscar Villacís Gómez.
La pareja ecuatoriana fue secuestrada en abril pasado en la provincia fronteriza de Esmeraldas por la disidencia que lidera de las FARC Walter Patricio Arizala Vernaza, alias “Guacho”, y sus cuerpos fueron hallados en una zona selvática del municipio de Tumaco (Nariño).
De igual forma, Riveros resaltó el trabajo de Yako, quien hacía parte del esquema de protección de la vicefiscal, y agradeció por su “especial servicio” a la entidad.
Además de Max y Yako, se jubilaron Katty, Simón, Canela, Rocco, Mora, Arnold, Argos, Tabata, Yeca, Puka y Negra, que trabajaban en los departamentos de Santander, Valle del Cauca, Cauca, Antioquia, Nariño, Risaralda y Meta.
“Esperamos que estos perritos tengan el cuidado y el amor que se merecen ahora que han finalizado su labor con nosotros, que les retribuyan el cuidado y la lealtad que profesaron por nosotros durante todos sus años de servicio”, afirmó Riveros.
Uno a uno los perros subieron con sus guías a la tarima, donde en medio de aplausos recibieron una medalla y un diploma en honor a su labor.
Algunos de los pastores alemanes, pit bulls y sabuesos recibieron baños aromáticos especiales antes de ser homenajeados por la fiscalía nacional en una ceremonia que se realizó en Bogotá.
Uno de los perros honrados fue “Canela”, un labrador de 12 años que ayudó a la policía a descubrir más de 65 fosas comunes con los restos de víctimas de paramilitares.
También estaba “Negra”, un pit bull que ayudó a los agentes de confiscar toneladas de cocaína a lo largo de su carrera de ocho años.
Los fieles canes serán puestos en adopción, para que puedan vivir en paz los años que les quedan con familias que los quieran. Fue una jornada muy emotiva, en la que los perros recibieron sus diplomas y medallas, tras varios años de servicios.i