En cuanto a las vacunas, es conveniente que esté al día con el calendario de vacunación. Si se planifica el embarazo, lo ideal es darle un refuerzo antes de que quede preñada y también es importante la desparasitación, siempre de acuerdo con el criterio médico.
El momento del parto, como todos los nacimientos, es muy especial. La gata comienza a ponerse nerviosa e inquieta luego de un tiempo, muchas veces hasta ni quiere comer.
Si se detecta que tiene una temperatura anormalmente baja, es decir entre 37,5 y 38ºC, y está para parir ese día, es posible ayudarla tratando de mantener un ambiente tranquilo y buscando un lugar solitario para el parto. Habrá que evitar que se moleste al animal, sobre todo si hay niños en la casa.
Sería conveniente disponer de una manta o una pequeña cama donde la gata esté habituada a echarse desde unos días antes del parto, y a la vez disponer de otro espacio con otra manta que dé calor y donde se depositarán los cachorros una vez limpios. Luego de que la madre haya limpiado a sus cachorros, se la puede ayudar secándolos con una toalla y luego de terminado el parto dejándolos con ella.
De 12 a 24 horas después que la gata dio a luz, sería conveniente pedirle al veterinario que la examine. Seguramente revisará su leche para ver el color, consistencia y calidad. Si está gruesa, descolorada o amarillenta, podría estar infectada.
La palpación del útero asegura que no haya algún gatito o placenta retenida. Muchos veterinarios prescriben una inyección con un medicamento para ayudar a la involución del útero. Esto reduce las posibilidades de una infección.
Durante la primera semana, si el médico lo indica, sería conveniente tomar la temperatura de la madre al menos una vez al día, y según el criterio del médico, se podrán detectar algunos problemas, como parte de la placenta retenida o una infección uterina o de mama.
Una descarga verdosa puede presentarse durante las primeras 24 horas. Eso es seguido por una cantidad variable de descarga rojiza que contiene suero y sangre, y que dura de 5 a 6 días. Si persiste, podría indicar una placenta retenida o infección uterina.
Una gata que está dando de mamar a los gatitos debe permanecer dentro de la casa, porque durante este período podría entrar en celo y si se aparea, concebiría otra camada.
Durante la lactancia los requerimientos calóricos aumentan mucho, hasta un 300 por ciento de lo normal, por eso es importante asegurarse que la gata esté comiendo bien, de otra forma no produciría suficiente leche para los gatitos.i
Conocer la alimentación más adecuada es esencial para favorecer el crecimiento sano y equilibrado de la mascota.
TIPS
-10% de humedad contienen los alimentos secos, mientras que los productos húmedos tienen como mínimo un 80%. Por eso siempre hay que dejar agua fresca a disposición del animal.
Curvadas y poderosas
Los gatos poseen agudas garras, de uñas poderosas y curvadas hacia abajo. Cada dedo posee una uña retráctil que puede esconderse y salir según lo requiera el animal.
¿Reduce el estrés?
La interacción con un canario reduce el estrés e inclusive en muchas personas puede producir una baja notable en la tensión arterial. Su crianza es un método para la relajación.
Disipar las principales dudas que se presenten
Cuando la gata, como mascota mimada de la casa, queda preñada, seguramente no deja de ser el "bebé" de la casa. Sin embargo, saber que la mascota estará de parto en casi dos meses, suele generar ciertas dudas y temores, sobre todo acerca de los cuidados adecuados que se le deben brindar. Por eso es importante estar preparados para saber de qué forma actuar ante una emergencia. Entre las dudas que se presentan habitualmente, es cómo saber detectar cuándo nacerá el último gatito. La forma más fácil es saberlo a través de una ecografía. Para esto lo más común es hacerla 15 días antes del parto. Luego contarlos y verificar que el parto haya sido normal.
Después del parto sería conveniente verificar las mamas de la madre durante la lactancia. No deben tener durezas al tacto y estar completas. Observar que no tenga heridas o supuraciones. Si los gatitos demoran su crecimiento, puede ser que necesiten alimentación suplementaria. Seguramente el veterinario le dará una leche especial para estos casos, ya que la de vaca no es adecuada. Los gatitos no deben ser destetados hasta que cumplan 3 semanas de vida, aunque lo ideal es esperar hasta las 6 semanas.
Es necesario concurrir al veterinario o llamarlo de urgencia cuando se demore demasiado el parto, o cuando se prolongue, y tener como parámetro que un parto normal puede durar hasta 24 horas y que transcurran algunas horas entre el nacimiento de uno y otro gato.
También hay que estar atento a que las pérdidas de sangre luego del parto no se prolonguen; cuando la madre no quiera alimentar a sus crías, o cuando la leche que les da no es suficiente.
Básicamente son los aspectos que hay que tener en cuenta, aunque siempre es conveniente hablar con el veterinario de confianza para prevenirse sobre las características y particularidades que habrá que observar sobre la gata, antes, durante y después del parto. Sobre todo considerando los aspectos particulares del animal, que el veterinario seguramente tendrá en su historia clínica.