Enseñarles desde cachorros que no acepten alimentos que le pueda entregar algún desconocido, evitará sustos e inconvenientes de salud. Es clave poner en práctica algunos consejos sencillos, que el perro aprenda que cuando el dueño dice "no" se deberá negar a aceptar comida que le ofrezcan personas extrañas.

Cuidar de las mascotas significa prevenir algunos riesgos que puedan correr. Por eso es conveniente enseñarles desde cachorros a que no acepten alimentos que le entregue algún desconocido. Eso puede evitar unos cuantos sustos e inconvenientes de salud tanto para el perro como para su dueño, ya que muchas personas inescrupulosas podrían ofrecerle comida envenenada o en mal estado.

Si se ponen en práctica algunos consejos sencillos, es posible ayudar a evitar situaciones desagradables. Por eso es importante que el perro aprenda que cuando el dueño dice "no", se deberá negar a aceptar comida que le ofrezcan personas extrañas o desconfiar de esos alimentos porque pueden resultar desagradables.

Diferentes motivos pueden llevar a un perro a aceptar comida ofrecida por una persona extraña. La sensación placentera de llevarse a la boca un alimento distinto al habitual, sería una de las causas por las cuales el perro no dude en ingerir un alimento procedente de una persona ajena a su círculo social y familiar, aseguran los especialistas.

Además, las comidas que provienen de un extraño tienen, al menos, dos riesgos relevantes para el perro que es importante recordar. En primer lugar, es recomendable tener en cuenta que una comida nueva que, en principio no está destinada para el perro, suele resultar más atractiva para el animal, que el alimento habitual. Esto explica que coma el alimento que el desconocido le brinda con mayor ansiedad.

Ofrecer al perro obsesionado por la comida un alimento distinto del suyo, como queso, jamón, y otros restos de comida, también acentuará su voracidad. La glotonería puede derivar en problemas de obesidad. No es extraño que un perro que acepta comida de desconocidos sea propenso a padecer obesidad, ya que es fácil que ingiera mayor cantidad de alimento de la que necesita.

De ahí la importancia de enseñarle a la mascota a que no acepte alimentos procedentes de extraños. No solo ayudará a controlar su dieta y la ingesta de calorías. Es además una buena manera de evitar episodios indeseados, como intoxicaciones o envenenamientos intencionales. Con algunas pautas sencillas se puede lograr que el perro deje de aceptar comida de origen desconocido.

Claro y contundente
Pronunciar la palabra "no" en forma clara y contundente suele ser eficaz para disuadir al perro de aceptar alimentos de extraños. Conviene vigilarlo y dar la orden "no", cada vez que intente apoderarse de un alimento que no esté en su plato de alimentos.

En la calle, durante los paseos o mientras se disfruta de la compañía de un amigo, por ejemplo sentados en una terraza de un establecimiento donde vendan comida, se debe incrementar la atención, ya que las situaciones en las que el perro puede apoderarse de alimentos procedentes de orígenes dudosos se multiplican. Conviene decir "no" con firmeza cuando el perro intente acercarse a alguien que le dé comida, o cuando se aproxime a posibles restos comestibles que encuentre en el suelo.

Hay que tener en cuenta que existen personas inescrupulosas que pueden llegar a envenenarlos simplemente porque les molesta o por el solo hecho de detestar a los perros. El animal puede resultar intoxicado o hasta llegar a morir en pocas horas y en forma desagradable.

TIPS
-Los osos tienen un parentesco cercano con los perros, aunque son mucho más grandes y carecen de cola. Su apariencia puede ser la de un animal dócil, aunque es todo lo contrario.
-La característica física que distingue al caballo es que sólo tiene un dedo en cada una de sus extremidades. Por este motivo, está dentro de los animales considerados perisodáctilos.

No dejarlo solo
-Si la familia hará un viaje corto de fin de semana, no pueden dejar solo al perro en la casa como se haría con un gato. Es una crueldad, ya que son más dependientes de sus dueños.

¿Una buena digestión?
-La masticación e insalivación de los alimentos son procesos importantes para el bienestar del perro. De esta forma, la digestión no presentará inconvenientes.

Algunas técnicas para que el perro se acostumbre

Entrenar al perro en la casa puede ser una buena manera de evitar sorpresas indeseadas en la calle. Una técnica frecuente, según indican los especialistas, consiste en mostrarle al perro un alimento distinto al que come habitualmente. Una vez que el perro ha visto la comida, depositarla en el suelo. Si la mascota trata de apoderase de la ración, repetir en forma contundente un “no”. Cuando se logre que el perro obedezca, conviene premiarlo con caricias, juegos, un paseo, o incluso, con un premio comestible, específico para él.

Convencer al perro de que los alimentos que no están en su recipiente de comida son desagradables, puede ser una buena opción para alejarlo de aquellos que puedan ofrecerle los desconocidos. Se pueden añadir a la comida complementos nutritivos amargos, que puede sugerir el veterinario de confianza, y depositar en el suelo la mezcla, al alcance del perro.

En un primer momento, lo habitual será que el animal se lance sobre el alimento, pero lo escupirá una vez masticado, cuando descubra su sabor desagradable y poco atractivo para la mayoría de los perros. Realizar esta prueba distintos días con diversos tipos de comidas, ayudará a que el perro decida rechazar las raciones que no encuentre en su recipiente. Y estas incluyen las que puedan ofrecerles personas extrañas.

Hay que tratar además de evitar que levanten del suelo, durante el paseo, cualquier cosa que les resulte apetitosa. Acostumbrarlos a pasear con una botella plástica, una pelota, un palo o su propia correa en la boca, ayudará a evitar distracciones indeseadas.