Un motoquero de Mechanicsburg, Estados Unidos, fue sepultado junto a su fiel compañera de ruta, tal como lo planeó para "salir montado del mundo de los vivos"
Ni la muerte pudo separar a un hombre de la ciudad estadounidense de Mechanicsburg y su Harley Davidson Electra Glide 1967 que lo acompañó gran parte de su vida.
Tal era el grado de fanatismo que sentía Billy Standley por su motocicleta que su última voluntad antes de morir a los 82 años fue ser enterrado junto a ella para "salir montado del mundo de los vivos".
Por tal motivo, su familia recurrió a 5 embalsamadores y a un ataúd de acrílico para exhibirlo junto a su moto.
Antes de morir, Standley compró tres lotes en el cementerio, adicionales al que sería para su esposa. Además, dos de sus hijos participaron en la construcción del ataúd.
La motocicleta, el cadáver y el ataúd, junto con los numerosos premios que obtuvo, y sus prendas de cuero gastadas, fueron preparados en el garaje de la empresa funeraria y montada en un remolque y luego colocadas en el cuerpo embalsamado.