El telón se cerró y, cuando volvió a abrirse instantes después, llegó el que sin dudas fue el plato fuerte de la noche:
Viticus y su GRAN homenaje a
Riff. Todavía conmocionado por la pérdida de su hogar y casi todas sus pertenencias, pero emocionado por la gran concurrencia que (se notaba) había asistido más que nada para escuchar los temas de la banda más pesada y popular que supo comandar el Carpo,
Vitico dio todo de sí en un show memorable. Ajustadísimos en todas sus líneas, y sacándole varias cabezas de ventaja al resto de las agrupaciones que participaron de la velada en cuanto a sonido, Viticus la descosió e hizo poguear, vibrar y cantar a los gritos a todos los presentes. La lista de temas fue corta (por cuestiones de tiempo y organización del evento) pero contundente:
"Ruedas de Metal", "No Obstante Lo Cual", "No Detenga su Motor", "Que Sea Rock", "Mucho Por Hacer", "Sube a mi Voiture", "El Forastero" y "Susy Cadillac". Y alcanzó para que el gran
Víctor Bereciartúa vuelva a sonreír.
"Hoy, en el cumpleaños número 66 de Pappo, volví a nacer", dijo Vitico. Y vaya que lo demostró.
Y, finalmente, pasó lo que nunca debería haber pasado: que otra banda saliera a tocar después de semejante recital de Viticus. Debido a que el propio Vitico pidió no cerrar la noche,
Ruta 66, la banda comandada por
Alambre González e integrada por varios de los músicos que formaron parte del último grupo que tocó con Pappo, tuvo la dificilísima tarea de suceder a la explosión rockera que se había vivido segundos atrás. Con una pericia instrumental fuera de discusión, y a cargo del repertorio de clásicos más accesibles del ícono, hicieron sonar temas de distintas épocas como
"Desconfío", "Blues Local", "Longchamps Boogie" y "Llegará La Paz". Bordeando las 12 de la noche, se despacharon con una disfrutable versión de
"Rock and Roll y Fiebre", uno de los últimos hits de Pappo, y cuando estaban listos para tocar al menos una canción más, el telón se cerró definitivamente y las luces se encendieron, indicándonos que era hora de irnos. El público se quedó varios minutos, soñando quizás una versión de
"Ruta 66" (esperada por todos tanto por el nombre del grupo como por el hecho de que se trataba del aniversario número 66 del Carpo), pidiendo un bis que ya no iba a venir. Pero, sobre todo, sonriendo por haber disfrutado de un muy buen espectáculo. Y todavía coreando "Mucho por Hacer".