Una semana antes del violento ataque del guardiacárcel, precisamente el domingo 22 de agosto, se registró otro altercado cuando se produjo una pelea con armas blancas entre internos, también en horario de visita. Un interno resultó herido y una mujer recibió un corte que casi le hace perder una falange de la mano izquierda. Esta situación también fue denunciada ante la justicia, apuntando a los pobres controles en la unidad penitenciaria.