Las vías rápidas se encuentran saturadas y el transporte público en crisis: trenes y micros demoran más y cuentan con menos frecuencias
Las vacaciones son prácticamente un recuerdo, y también el tránsito más fluido. Quienes durante los últimos dos meses se fueron con sus automóviles a distintos puntos del país ya están de regreso, y la circulación va complicándose nuevamente, afectando las dos únicas vías rápidas con que cuenta la región: la Autopista del 
Oeste y la Avenida General Paz.

El colapso que comienza a registrarse en ambas en hora pico es una consecuencia -advierten los especialistas- de que en los últimos años no se ha privilegiado el transporte público: el propio ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, ha reconocido que "el Sarmiento y el Mitre son un desastre", y estimó que para las mejoras habrá que esperar ni más ni menos que un año: recién en marzo de 2014 se espera la llegada de los nuevos coches que reemplazarán a los actuales, incorporados entre 1956 y 1962.

Para los usuarios del Sarmiento desde el 30 de julio, y los del Mitre desde fin de año, se le suma la carencia de servicios nocturnos (en el caso de la primera, el último tren de Moreno sale a las 20.46) y de los domingos a primera hora de la mañana: recién pasadas las 9 sale la primera formación desde Retiro a José León Suárez.

Por otra parte, el autotransporte sigue recorriendo las mismas arterias que hace 50 años, con muy pocas excepciones: el servicio semirrápido del 53 por Autopista, y un escaso servicio, también por Autopista, de la empresa Atlántida, que no reemplaza a la desaparecida "Lujanera", que cubría el trayecto entre Once y Luján y que llegó a contar con servicios por Autopista y avenida Gaona, además de los tradicionales por Rivadavia, hasta que desapareció y nada la reemplazó.

Solamente hay un proyecto de replicar el exitoso Metrobús capitalino en el corredor del Sarmiento; no hay nada para los distritos de San Martín, Tres de Febrero y Hurlingham, donde los siguen realizando los mismos recorridos que hace décadas sin carriles exclusivos, y la consecuencia es tiempos de viaje cada vez más extensos, y como el número de unidades de las empresas no cambia, frecuencias más espaciadas.

La opción más segura para llegar a horario al trabajo pasa a ser el automóvil, aunque el viaje demanda cada vez más tiempo, y más dinero: la Autopista del Oeste es la vía rápida del área metropolitana con la tarifa más elevada, en parte para financiar la remodelación y ensanche de la avenida General Paz, que comenzó en enero de 2009 y se paralizó al poco tiempo, y que pese al anuncio de reactivación efectuado el año pasado, continúa interrumpido.

Quien debe trasladarse a Capital entre las 7 y las 9 de la mañana, sabe que por la Autopista del Oeste circulará muy por abajo de los 130 kilómetros por hora permitidos.