El violento asalto ocurrido una semana atrás en una delivery de comidas en Castelar Norte continúa generando polémica, y en el centro de las críticas aparece una jueza de los Tribunales de Morón. La magistrada se opuso a firmar una “medida de seguridad” para el chico de 15 años que entró al lugar armado, amenazó una decena de veces con matar a un bebé y finalmente disparó a un policía Alicia Angiono, titular de la asociación Madres y Familiares de Víctimas e integrante del Foro de Seguridad de Castelar, siguió muy de cerca el caso con el menor. “Este chico fue liberado a las pocas horas de cometido el hecho, por una jueza que desechó el consejo de un fiscal sobre la necesidad de que el chico esté contenido por el Estado, por el peligro que representa, para él y para la sociedad”, dijo la mujer. Angiono explicó que “se trata de la jueza Cecilia Drago, titular del Juzgado de garantías Nº2 de Morón, quien firmó la libertad del joven con absoluta rapidez, sin tener en cuenta que jugó con la vida de un bebé de un año y cuatro meses”. Cuando se conoció el episodio, las propias víctimas del asalto contaron que el chico fue liberado aún antes de que la policía les entregara sus pertenencias. “Fuimos a la comisaría 7ma. de Castelar a declarar por lo que había pasado. El chico había sido detenido porque se tiroteó con un policía, padre del bebé que había sido amenazado, pero lo liberaron antes de que nosotros podamos recibir nuestro dinero y pertenencias, que el joven nos había robado”, dijo uno de los damnificados, dueño del delivery de la avenida Santa Rosa. Liberando monstruos “La magistrada Drago es la misma persona que, mientras fue jueza de menores, dejaba permanentemente en libertad a Juan José Pagnotta, asesino de mi hermano Eduardo. En el año 2005, luego del asesinato de Daniel Bogani por el mismo criminal, denuncié a esta jueza ante el Departamento de Control Interno de Procuración General en La Plata, y al no prosperar dicha denuncia, lo hice ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en Washington, donde tengo un expediente iniciado a nombre de mi hermano que data del 2004”, reveló Angiono. Según explicó la titular de MAFAVI, “parece ser que la doctora Drago quiere seguir creando monstruos similares a Pagnotta, quien en el lapso de un año, con sus 18 años recién cumplidos, mató a tres personas e intentó matar a otra que se salvó porque el impacto de bala no siguió su curso y quedó alojada en el hombro”. “Pagnotta delinquía desde los 13 años. El no darle contención, ayuda, hacer seguimiento, y ser tan benévola ante hechos altamente peligrosos que cometía hizo de él lo que es hoy: un ser despiadado que goza con el sufrimiento ajeno”. Una medida apelada De acuerdo a lo que pudo averiguarse, el fiscal general Federico Nieva Woodgate viene monitoreando la polémica, iniciada cuando el fiscal Guillermo Rodríguez Rey sobreseyó al chico por ser inimputable, pero elevó el caso a la jueza con un pedido concreto para que tomen urgentes medidas de seguridad. Esto es, que la justicia disponga otorgarle contención al menor, posiblemente en un lugar controlado, para que no siga en conflicto con las leyes penales. “Estuvimos analizando apelar la denegatoria de la jueza para que se tomen medidas. Está claro, y en esto coincidimos la mayoría, que este chico tiene problemas y el Estado debe intervenir. El fiscal Rodríguez Rey sobreseyó al joven porque así lo obliga la ley, sin embargo pidió medidas de seguridad, dada la peligrosidad que representa el menor, para él y para terceros. Esto fue rechazado, y apelado por nosotros”, dijo Nieva Woodgate. Para Angiono, en tanto, “hay que recalcar en torno al problema de la minoridad y el delito que las leyes están, pero no los profesionales necesarios, ni la parte edilicia, que son necesarios para aplicarlas”, agregando que “no hay decisión política para resolver este conflicto y mucho menos presupuesto”. “¿Qué resultado positivo puede acarrear el darle la libertad a un menor que delinquió y/o asesinó si luego lo dejan a la guarda de la madre sin darle ningún tipo de contención, sin seguimiento, sin asistencia? ¿Qué va a hacer que cambie de parecer y no siga haciendo lo mismo? Aparte si el menor sabe que mata y no pasa nada eso, va creando en ellos una sensación impunidad enorme y peligrosa. Terminan siendo, como el asesino de mi hermano Eduardo, sanguinarios”, explicó Angiono.