Vecinos aseguran que algunos están a punto de caerse, como en el barrio
Libertador y junto al golf, y reiteraron las quejas contra el levantado
en Bosch.
Vecinos del partido de Tres de Febrero denunciaron la existencia de paredes y muros en mal estado y con riesgo de derrumbe en distintas localidades del distrito, situación que atenta contra la seguridad física de los pobladores que transitan por esas zonas.
Según informaron los habitantes de Tres de Febrero, entre los casos más relevantes se encuentra el muro de la calle Miramar, desde Cuba, a metros del Club Urquiza, en el Barrio Libertador, así como también una de las paredes linderas al club de golf ubicado en Urquiza y Senador Benito Ferro, en el límite de José Ingenieros con Caseros.
“Hace poco hemos visto la noticia que la pared del Golf sobre la calle Urquiza al 3200 se encuentra precariamente apuntalada. Llevamos varios días, semanas en realidad, con esta situación entre grosera y graciosa, que va en contra de la seguridad de los vecinos que circulan por allí y que deben esperar en la parada de colectivos de la misma vereda”, afirmó Rodolfo Knittel, vecino de El Palomar.
La denuncia de los vecinos está relacionada con una de las paredes que divide el predio del Golf de Caseros con la vía pública. La misma está en mal estado y a punto de caerse sobre la propia vereda. Por tal motivo, los peatones evitan el lugar por miedo a que se derrumbe, ya que allí hay una parada de colectivos de la línea 53. A su vez, los frentistas colocaron provisoriamente tirantes de madera para sostener al muro, a fin de evitar un accidente con imprevisibles consecuencias.
“Hablamos de esta circunstancia -agregó el habitante de Tres de Febrero- porque se supone, es la más vistosa. El muro del Golf tiene más prensa que un muro en el Barrio Libertador, si hace mucho tiempo también que el muro de la calle Miramar, desde Cuba, está en las mismas condiciones y no hay indicios de solución”.
En otro orden de cosas, los vecinos dejaron en claro que “no sólo se trata de apuntalar muros, también uno podría enumerar muros para derribar: el caso más concreto es el de Villa Bosch, que rodeó un terreno de uso público”.
En ese punto, los pobladores de Tres de Febrero hicieron alusión a la construcción de un muro perimetral que cercó parte de un bosque de eucaliptos ubicado frente a la estación de Villa Bosch, terrenos que se creían eran públicos. “Conocida es la historia para muchos del barrio, sobre la pertenencia del mismo a un privado y luego lo que sería la expropiación del mismo. En concreto nada a la vista, sí el muro”, señalaron.