Detectaron trabajo esclavo, riesgo eléctrico, cableado precario, maquinaria sin protección, sanitarios sucios, falta de matafuegos y acopio inadecuado de materiales.
Un nuevo taller textil clandestino con ocho operarios de nacionalidad boliviana, trabajando en condiciones precarias de salud, higiene y seguridad, fue desmantelado en Ciudadela, distrito de Tres de Febrero, situación que volvió a preocupar a vecinos y autoridades, que observan el incremento de este tipo de locales ilegales en la zona. En un allanamiento encabezado por personal del Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires, junto a la Policía Federal y la Policía Bonaerense, fue descubierto una vez más en Ciudadela un taller clandestino que funcionaba a partir del sometimiento de personas en tareas calificadas como “trabajo esclavo”.
Casa de tres pisos El operativo tuvo lugar en un inmueble de tres plantas donde funcionaba un taller de confección de prendas de jean. Desde el Ministerio de Trabajo bonaerense se informó la falta de matafuegos y de elementos de protección personal, riesgo eléctrico, cableado en condiciones precarias, maquinaria sin protección mecánica, sanitarios sucios y en mal estado, y acopio de materiales en forma inadecuada. Luego del allanamiento, del que participaron el delegado regional del ministerio de Trabajo, Carlos Minervini, personal de la División Trata de Personas de la Policía Federal y efectivos de la Policía Bonaerense, se determinó la suspensión de las tareas y se intimó a la empleadora del lugar la inmediata regularización del personal.
Mudanza a la Provincia Según se informó, en el 2006, luego de un incendio producido en un taller textil ilegal de Caballito, que dejó seis personas muertas, las autoridades laborales de la Ciudad comenzaron a realizar mayores controles sobre la actividad textil y generó que muchos talleres se mudaran a la Provincia, fundamentalmente a los partidos de San Martín, Tres de Febrero y La Matanza. En el oeste del conurbano, Ciudadela es uno de los puntos más problemáticos por su cercanía con las ferias y la Capital Federal. Vecinos de la zona vienen poniendo el foco en el negocio de la compra y venta de casas, que posteriormente son utilizadas como talleres clandestinos. “Los vecinos denuncian irregularidades, pero al poco tiempo los talleristas se mudan”, afirmaron fuentes policiales.