El equipo encabezado por el jefe de cirugía plástica del Hospital Eva Perón, Héctor Lanza se especializa en la intervención de problemas de cráneo maxilofaciales, entre los que figura el llamado labio leporino, una de las malformaciones genéticas más frecuentes. “Hace cinco meses nació en nuestro hospital Pedro, un nene con fisura de labio y paladar que, a las pocas horas de venir a este mundo, fue abandonado por su mamá”, contó Lanza y agregó que, a partir de ese momento, se efectuó la denuncia correspondiente y ahora se encuentra por orden judicial al cuidado de una mujer. “Este bebé va a ser operado el próximo sábado a las ocho en el hospital Eva Perón porque la fisura de labio y paladar no sólo implica un problema estético sino que, además, acarrea una variada serie de problemas de salud entre los que figuran la imposibilidad de alimentarse adecuadamente hasta un mayor riesgo de sufrir otitis en forma tan frecuente que pueden derivar en sordera”, agregó el especialista. El cirujano detalló que al haber una abertura de labio y paladar el recién nacido no puede alimentarse, porque succiona y la leche va directamente de la boca a la nariz y de la nariz al esófago, de tal manera que se ahoga. Es probable que Pedro sea, en un futuro no muy lejano, un niño en adopción. “Nació con muchas desventajas: su mamá lo abandonó, su salud es endeble y es responsabilidad del hospital público darle la posibilidad de, al menos, crecer sano. Por eso, el sábado a primera hora el equipo del Eva Perón lo va estar operando para darle una mejor calidad de vida”, concluyó Collia.