En el marco de un trabajo de descentralización de la cultura, fue inaugurado el nuevo Centro Cultural Familia Palaoro, ubicado en el interior de la delegación municipal de Billinghurst, -distrito de San Martín- , donde también funcionará el Centro de Investigaciones Históricas de esa localidad sanmartinense, la más antigua de todo el partido. “Siempre se quiso darle a la casa un uso intenso. Desde el comienzo intentamos dotarlo de vida propia. Y esta nueva sede cultural es una muestra de esto”, sostuvieron fuentes comunales. En ese contexto, se enfatizó que el concepto de descentralización se refleja estrictamente en el nuevo centro. “Aquí instalamos butacas y un moderno equipo de audio y video que le permitirá a los responsables de este lugar no depender técnicamente de otras áreas para la organización de eventos”. Historia viva La nueva dependencia representa la segunda etapa en el marco de la recuperación de una construcción de más de cien años, que servía de vivienda para una de las familias más tradicionales de la localidad: los Palaoro. El nuevo Centro Cultural se compone de un salón para conferencias con capacidad para sesenta personas, completamente equipado con herramientas audiovisuales, como un cañón, pantalla gigante, butacas móviles y un sistema de iluminación direccionable, propio de una verdadera sala de exposiciones. Contiguo a ese salón se restauró un patio lateral, que comunica toda la construcción con una galería, cuya singularidad está dada por la presencia de un farol que perteneció al Cabildo de Buenos Aires, y que sirve de emblema al nuevo apéndice cultural y también al centro de investigaciones que funcionará en el nuevo edificio y que estará abierto a toda la comunidad que solicite material de la historia de Billinghurst. Ese material, de invaluable contenido, antes no contaba con mínimas condiciones de preservación. En el final de ese recinto, se remozó un patio antiguo con nuevos mosaicos, muros de ladrillo a la vista y pilares de estilo colonial. Allí, se instaló un escenario, de estilo similar al resto de la construcción. Todos los trabajos se desarrollaron a través de un cuidadoso proceso de restauración, mediante el cual pudieron preservarse vitreaux, las viejas ventanas de la casa, y antiguas puertas con postigones totalmente recicladas. Además se mejoró todo el cielo raso de ladrillos, se recuperó la totalidad del piso de pinotea original de la casa, y se instaló un sanitario para personas con movilidad reducida.