Vecinos agrupados en la Junta Vecinal Gregoria Matorras implementaron el sistema en cuatro cuadras, luego del secuestro de uno de los lugareños.
En una tendencia que crece cada vez más en el conurbano bonaerense, diferentes grupos de vecinos de Villa Ballester -distrito de San Martín- decidieron combatir la inseguridad que golpea esa zona y comenzaron a instalar alarmas comunitarias con el objetivo de alertarse entre sí y a la Policía ante una situación de riesgo. Días atrás, un custodio de un supermercado chino ubicado entre las calles Cuba y 9 de Julio, fue asesinado de un tiro en el pecho. Esta muerte es la tercera en dos meses que se produce en un supermercado chino de Villa Ballester. Las dos anteriores fueron el 18 de diciembre, en el local de la calle Catamarca 4085, donde el dueño del local y una empleada fueron asesinados a balazos. En junio de 2011, otro custodio había sido asesinado en el supermercado chino de la calle Profesor Aguer al 4800, cerca del centro de Ballester. Hechos como estos contribuyeron a generar un panorama de inseguridad para los vecinos de la zona, quienes comenzaron a organizarse a fin de idear sus propias herramientas que contribuyan a prevenir el delito.
En forma de cruz En ese sentido, habitantes de Villa Ballester, agrupados en la Junta Vecinal Gregoria Matorras, instalaron en forma conjunta un sistema de alarmas vecinales a lo largo de cuatro cuadras, en forma de cruz. “A raíz del primer ataque de delincuentes, secuestrando a un vecino y llevándolo a La Rana, surgió la idea de organizarnos e implementar el sistema de alarmas vecinales. Teníamos que hacer algo para estar más protegidos”, explicaron los representantes de la Junta Vecinal Gregoria Matorras. En ese punto, se informó que el sistema se implementó en 4 cuadras, en forma de cruz, empezando en la calle Chivilcoy y culminando en la calle Quintana, por Avenida General Paz, y siguiendo por la calle Capdevila, comenzando por Lamadrid y terminando en Lavalle.
Cómo se activa “La alarma se activa a través de un control remoto. Son 5 alarmas colocadas en 4 cuadras. Contamos con los números de teléfonos del comisario y de la cuadrícula. Si activamos la alarma con un sonido corto, significa que hay alguna persona sospechosa circulando. Si el sonido de la alarma se extiende, directamente se llama al 911 para que venga un patrullero, ya que algún hecho se está sucediendo”, señalaron. La misma decisión fue adoptada por vecinos de la calle Charlone, entre Profesor Simons y Cabral. Cada persona tiene un control remoto con un número. Cuando alguien nota algo extraño, lo presiona y una sirena empieza a sonar fuertemente. El objetivo es que al escuchar el sonido, todos salgan a ver qué sucede en los alrededores. En ese caso, también estarían conectados a la comisaría. A su vez, están haciendo colectas para financiar los costos de la instalación del sistema que, al mismo tiempo, permitirá encender reflectores en las calles ante un alerta.