Poleas, trapecios, camillas, sobrecargas
y flotantes ayudan a los pacientes
“El mejor lugar para poder empezar a restaurar los movimientos es el agua, ya que en ese ámbito no se producen lesiones por impacto y el peso del cuerpo es menor”. Con esta simple explicación, el profesor de Educación Física, técnico en Rehabilitación y director del natatorio climatizado del Club El Retiro de Hurlingham, Jorge Novellino, describió la clave del sistema de Rendimiento y Recuperación Física Acuática que, -con la utilización de poleas, trapecios, pesas, camillas, sobrecargas, y elementos de flotación-, él mismo se encargó de crear y viene implementando hace 12 años en la recuperación de pacientes con problemas físicos. “A una persona que le falta musculatura y no puede caminar, en el agua seguramente lo va a poder hacer. La importancia de trabajar en el agua es la ausencia de gravedad del cuerpo, de peso. Una persona en el agua pesa un 90 por ciento menos. Imaginemos todas las cosas que podemos hacer si mi cuerpo es más liviano A una persona que pesa 100 kilos le va a resultar más fácil mover 10 kilos dentro de la pileta”, señaló a este medio Novellino, vecino de Hurlingham y profesor Nacional de Educación Física de la República Argentina. Con casi 25 años de labor en el Club El Retiro de Hurlingham, Novellino comenzó enseñando a nadar a varias generaciones de habitantes de la zona, hasta desembocar -luego de muchos años de experiencia en la materia- en la creación del sistema de Rendimiento y Recuperación Física Acuática, que con un particular equipamiento, mejora la salud de las personas. “Si uno no puede caminar porque le duele la cadera o las rodillas, y necesita restablecer una marcha, en el agua se puede trabajar sin apoyo, en flotación, y sin sentir el dolor que sentiría si esa pierna se apoya. Así se puede ejercitar para evitar que la pérdida de masa muscular vaya aumentando, entonces se acelera el proceso de recuperación”, afirmó Novellino. Infraestructura novedosa La pileta climatizada del Club El Retiro brinda a sus socios la posibilidad de practicar natación a través de diferentes estilos y pileta libre. No obstante eso, se destaca en la misma la infraestructura montada para llevar a cabo los trabajos de rehabilitación. En ese punto, Novellino informó que él mismo se encargó de construir distintas camillas, poleas, pesas, trapecios, steps, barras, flotadores, cinturones y sobrecargas, las cuales poseen sus particularidades, dependiendo de las necesidades de cada paciente, para llevar a cabo las más diversas ejercitaciones. “Hace 12 años que vengo trabajando con este sistema. Las herramientas que utilizo hoy en día dentro de la pileta, las fui desarrollando de acuerdo a las necesidades que me fueron surgiendo. De acuerdo a las posibilidades de recuperación que tenga cada persona, se busca trabajar con una u otra herramienta, dentro del agua. Los trapecios simétricos y asimétricos, las poleas, las camillas con diferentes formatos y paralelas no son elementos construidos al azar. A medida que uno va adquiriendo experiencia, los años me permiten evaluar qué es lo mejor para cada afección que cada persona pueda tener”, indicó Novellino.