La titular de la Asociación Madres y Familiares de Víctimas (MAFAVI), Alicia Angiono, emitió una declaración, en la que señaló: “En nombre de mis compañeras y el mío propio, comunicamos nuestro sentimiento de rabia, impotencia y dolor. El 15 de julio liberaron a Néstor David Negretti, quien el 25 de abril de 2004 participó en el asesinato de Andrés Hernán Balmaceda, de 27 años. A Negretti se lo condenó a 10 años de prisión en diciembre de 2008. Previamente estuvo prófugo casi cuatro años. Vive a 200 metros de la vivienda de la familia Balmaceda”. Recordó que “a través de una carta enviada el 25 de marzo al Fiscal General de Morón doctor Federico Nieva Woodgate, desde nuestra ONG, adjuntando una carta de su hermano gemelo, Antonio, logramos que se le concediera audiencia con los camaristas que los dejaron en libertad antes de tiempo, por error, al hermano de Néstor, Germán Negretti, que era menor de edad cuando le disparó, y luego de esa audiencia fue detenido nuevamente, dado que asaltaba constantemente a gente de su mismo barrio”. “Lo liberó Casación” “Esta alegría -prosiguió- duró poco, dado que el viernes 16 de julio, la viuda de Andrés, Sandra Hernández, vio pasar delante de su vivienda a Néstor Negretti. Nadie sabía decirnos por qué estaba libre. Hasta que nos informan que lo había liberado Casación, donde se había interpuesto un recurso contra la sentencia del criminal. Se trata de un fallo de la Sala II, de los magistrados Mancini y Celesia, quienes firmaron su libertad dado que tuvieron en cuenta sólo “Abuso de arma” y desestimaron el resto. Este individuo tenía libertad condicional desde su época de menor”. Angiono advirtió que “nuevamente la familia está desesperada, sintiéndose desamparada y queriendo solicitar audiencia a quienes lo liberaron para responsabilizarlos en caso de que vuelva a lastimar o matar a alguien de su familia o terceros. Sandra dijo que va a luchar hasta las últimas consecuencias, y ahí estaremos para apoyarlos. Laura León, madre de Andrés, pertenece a la comisión directiva de nuestra ONG y en el curso de los años que vimos su rostro envejecer, entristecerse, debido a tener que soportar que los asesinos de su querido hijo tengan beneficios y ellos, que son los familiares de la víctima, no tengan esa posibilidad”. Posteriormente puntualizó: “No podemos enumerar la cantidad de lugares en que han estado pidiendo justicia para Andrés, con las limitaciones de ser una familia de condición humilde pero, a diferencia de sus vecinos asesinos, trabajadora. últimamente nuestra ONG ha venido reclamando por tantas injusticias que lo único que queda por decir es que por más que llenen las calles con más policías, como prometió el Dr. Casal, no va a servir de mucho mientras sucedan estas aberraciones”.