El director del Conjunto de Saxofones del Conservatorio de Música de Morón, Gabriel Brude, explicó como surgió la iniciativa siete años atrás: “Comenzamos de manera informal, en períodos de vacaciones, con alumnos que venían a mi casa a ensayar. Luego de un año y medio, hubo una propuesta de la dirección del conservatorio de que el conjunto sea institucional, ponerlo como materia, y que el grupo funcione dentro de la institución y representando al conservatorio de Morón en los conciertos”, explicó el director del conjunto. A su vez se indicó que los integrantes del Conjunto de Saxofones son, en un 90 por ciento, alumnos. En ese sentido se aclaró que los grupos también son abiertos a la comunidad, ex alumnos o egresados de otros conservatorios. También hay integrantes que no han tenido una educación formal de música, pero sí una educación personal. La forma de integrar el conjunto es que el músico tenga un nivel adecuado a la exigencia del grupo. La crisis no afectó Consultado sobre el interés de las nuevas generaciones de chicos hacia la música, Brude consideró que “en plena crisis económica del 2001, se vio una gran afluencia de alumnos hacia los conservatorios de música. El estudiante de arte siempre se vio con el fantasma de que la inserción laboral no es tan segura como la de una carrera más tradicional. Cuando llegó la crisis y no había futuro para nadie, afloraron más las vocaciones y los deseos personales de los alumnos. Por otro lado, se notó una gran cantidad de alumnos que usaban al conservatorio como una contención social, un espacio propio donde sus problemas pasaban a un segundo plano. Hoy en día yo creo que también cada vez más gente estudia música”. Finalmente, Gabriel Brude, director del Conjunto de Saxofones y profesor de saxo del Conservatorio de Música de Morón “Alberto Ginastera” desde el 2003, se refirió a la actualidad de dicha casa de estudios y afirmó que “el conservatorio de Morón tiene una gran limitación que es el espacio físico”.