Delfina Zacarías de Acosta no tiene paz, ni justicia. El 17 de mayo de 2008 su hijo Tony caminaba por su barrio en Ituzaingó cuando unos delincuentes le quisieron cobrar “peaje” por transitar. En ese marco, el muchacho fue asesinado salvajemente. La justicia prometió que los autores, en ese momento menores de edad, no saldrían en libertad. Lo cierto es que los sujetos entran y salen de los institutos todo el tiempo. En los últimos días, por ejemplo, dos integrantes de la banda fueron protagonistas de distintos episodios delictivos. Alicia Angiono, titular de la Asociación Madres y Familiares de Víctimas (MAFAVI), denunció la irregular situación, que se repite en muchísimos casos de delitos graves cometidos por menores de edad que no son debidamente tutelados por el Estado y que, al alcanzar la mayoría de edad, continúan cometiendo hechos graves, en algunos casos con mayor violencia. Instigador fugado “El 11 de marzo Delfina me llamó por teléfono llorando ya que el instigador del crimen de su hijo volvió a fugarse. Tony fue asesinado a la temprana edad de 22 años, por negarse a pagar peaje a una banda de vecinos delincuentes en el barrio Las Cabañas de Ituzaingó. Ese mismo día el padre de Tony, Anselmo, se salvó de ser asesinado empujado por su yerno al piso, porque la banda regresó y comenzó a disparar a mansalva para el lado de la vivienda de la familia Acosta”, contó Angiono. Asimismo, dijo que “por esos dos hechos, ese mismo día los vecinos de la zona se reunieron, ya hartos de la impunidad que permanentemente gozaban los agresores, por ser menores de edad, entraron a la comisaría y tuvieron que presentarse autoridades policiales de la Departamental Morón y Jefe de Distrito, autoridades judiciales y del gobierno local”. Compromiso fallido En ese momento, explicó Angiono, “el doctor Gerardo Frega, en ese entonces Juez del Juzgado de Menores Nº 2, del Departamento Judicial de Morón, ahora camarista en el La Matanza, se comprometió que los menores aprehendidos no serían liberados como ocurrió en otros casos”, y agregó que “el juzgado luego quedó acéfalo”, nombrándose al nuevo magistrado en enero de 2009. “Debemos decir que nuestro deseo que haya sido nombrado un juez no sirvió para que la promesa del doctor Frega sea cumplida, ya que todos los involucrados en el asesinato permanentemente se fugaron de los institutos. Uno de ellos, el asesino, fue beneficiado con salidas, se declaró en rebeldía y prófugo. Siempre Delfina enterándose de estas fugas por sus vecinos y no por el Poder Judicial y/o policial”, indicó la titular de MAFAVI. Pero la odisea no terminó ahí para Delfina. Es que el pasado 4 de marzo la policía apresan en un hecho al instigador del asesinato. La madre de Tony, una vez más, no sabía que estaba profugado. Al buscar información, pudo averiguar lo habían detenido robando una casa quinta de Ituzaingó, en el marco de una carátula por “robo agravado por uso de arma, privación ilegal de la libertad agravada y robo agravado”. Hay más. El 12 de marzo, al mediodía, en la localidad de Las Cabañas y en el marco de un operativo, la policía detuvo a tres personas, todos reincidentes. Los efectivos secuestraron vehículos y pertenencias. Uno de los sujetos fue dejado en libertad. “Era Emanuel Albelda, quien disparó al padre de Tony. Tiene prontuario frondoso, seguramente hasta que no lastime o mate a otra persona no será detenido”.