Vapuleó 3-1 a Estudiantes, en La Plata, y ya acumula cuatro partidos sin derrotas. El esquema que ideó el Vasco Arruabarrena comienza a rendir frutos. Igual, la pelea para mantener la categoría será durísima.
Espectacular, impactante. Así fue el triunfo que consiguió Tigre ante Estudiantes, en La Plata. Y sin embargo, por tercera fecha consecutiva ocupa uno de los dos últimos lugares en la tabla de los promedios, un mal que lo va a acompañar seguramente en las 32 fechas que restan para la conclusión del torneo. De todas maneras, esta segunda victoria en serie y el hecho de que lleva cuatro partidos sin conocer la derrota, habla de que el Matador de Victoria está transitando por el buen camino. Una vez más, el técnico apeló a la defensa con tres, con Casteglione como líbero y Echeverría y Blengio como marcadores. Apeló nuevamente el entrenador a un mediocampo compuesto por Gastón Díaz, Castaño y Leone, un poco más suelto Román Martínez para acoplarse a Diego Morales y alimentar a Maggiolo y Luna, los atacantes. Salió demasiado bien el plan, ya que a los 25 minutos Tigre, que salió con la idea de asumir decididamente el protagonismo del partido, se había puesto 3 a 0. El primer gol llegó a través de una definición de Luna -el primer tanto desde su retorno- por encima del cuerpo de Albil, el segundo tras un penal que le cometió el arquero a Maggiolo -lo que le valió la expulsión- que Cachete Morales convirtió en segunda instancia, ya que su primer remate había sido contenido por el debutante Silva, pero el juez anuló el disparo por invasión y el tercero, de autoría de Román Martínez, con un remate desde fuera del área, que se metió abajo, contra el palo derecho. En el segundo tiempo Estudiantes logró descontar, a través de un desafortunado rebote de Casteglione. A partir de ese momento, el Pincha intensificó la búsqueda y en ese momento apareció en toda su dimensión Javier García, que jugó su mejor partido desde que llegó al equipo de Victoria, con un par de intervenciones muy interesantes. La más difícil, fue esa que le tapó a Boselli, que lo obligó a volar. Luego del partido, una vez más el técnico Rodolfo Arruabarrena se mostró sumamente reflexivo al decir: “Estoy contento porque el equipo está bien, los veo trabajar, tengo recambio, pero hay que tener cuidado cuando se crece, porque la caída puede ser complicada. Debemos tener los pies sobre la tierra, sabemos que en los últimos tres partidos hemos conseguido tres resultados positivos, pero nada más”.