Un equipo que -pese al cambio de nombres- mantiene su estilo desde hace años. Y que en la última década consiguió siete títulos de la URBA.
Algo así como los All Blacks de nuestro rugby. Porque en el medio del bi, el Elefante fue campeón del Nacional de Clubes. Es decir, lleva tres torneos encadenados en un año. Sí, solo les falta el haka.
Otra fiesta en Gonnet
Hindú y CUBA -los dos mejores del rugby metro, sin dudas, aunque este año terció Newman- disputaron su tercera final consecutiva. Estaban a mano. En 2013, festejaron los universitarios. Y el año pasado, los torcuatenses. Era el bueno. Y el Elefante no dejó dudas. No tuvo piedad y aplastó a los cubanos.
Hindú arrancó tranquilo, un plus que le da su amplia experiencia en finales. Y tuvo un aliado extra: el viento a favor. Los de Villa de Mayo perdieron varias pelotas y tenían dos rivales que los metían de a poco en su terreno. Las imprecisiones derivaban en infracciones y Severiani Escobio las facturaba a los palos. Con tres penales, Hindú se puso 9-0 en media hora. y sobre los 36 minutos, el empuje y mejor juego del campeón derivó en el primer try: apoyó Cancelliere y Escobio no falló la conversión. Al descanso, 16-0 arriba Hindú.
Faltaba mucho, pero en las tribunas La 26 ya se animaba a empezar a festejar. CUBA insistía con los mauls, pero a esa altura ya no le salía nada. Y cuando pudo patear a los palos, el viento le llevó las ilusiones. A los nueve, Escobio volvió a acertarle a la hache y estiró la ventaja.
Y a los 20 llegó el golpe de nocaut, con el segundo try de Cancelliere. Sólo quedó tiempo para las fricciones, producto de la impotencia de CUBA. Y con la chicharra apareció el emblema del equipo. El Elefante pisó la cancha y entonces, sí, todos a festejar el bicampeonato.
Cancelliere, el tryman
Con 19 conquistas, Sebastián Cancelliere fue el tryman de Hindú y una de las grandes figuras de este equipo que este año festejó en grande por dos, con el Nacional de Clubes primero y ahora con el bicampeonato en el Top 14 de la URBA.
Para el wing auriazul "sin dudas fue un gran año. El primer objetivo lo conseguimos con el Nacional y por suerte se nos dio nuevamente. Terminar así es espectacular. Esto es una locura, un sueño". "Nunca me imaginé -le dijo al portal de la entidad rectora del rugby metropolitano- que iba a tener un año así. Hice varios tries, pero es por el trabajo de todo el equipo. A a mí me toca definir lo que ellos generan".
En tanto, Juan de la Cruz Fernández Miranda (uno de los entrenadores junto a su hermano Nicolás y al Ruso Lucas Ostiglia), manifestó en la página web de la URBA: "Fue un año impresionante. Este equipo tiene un hambre bárbaro y una humildad muy grande. El grupo es espectacular. Venimos jugando finales seguidas y continúan con las mismas ganas de que nos vaya bien y jugar el mejor rugby".