El Elefante le ganó 39-30 a Belgrano y se metió en el choque decisivo del Nacional de Clubes. Los de Don Torcuato golpearon de entrada y después apelaron a su experiencia. Será su octava final.
Hindú lo hizo de nuevo. El Elefante le ganó 39-30 a Belgrano y jugará su octava final en el Nacional de Clubes, un torneo que siempre le sienta bien (no por nada es el más ganador, con cinco títulos). Octava final y el hexacampeonato a un paso. El escollo será Newman, que bajó 33-6 a Tucumán Rugby como visitante.
Ante el Marrón, Hindú mostró dos caras: en el primer tiempo, si bien tardó en acomodarse, volvió a exhibir su jerarquía,castigó el ingoal rival con sus backs y se fue al descanso 24-6, con un pie y medio en la final.
En el complemento, los locales se "relajaron" un poco, algo que la visita aprovechó para recortar distancias. Cuando el partido parecía complicarse en forma impensada, los dirigidos por los hermanos Juan y Nicolás Fernández Miranda y el Ruso Ostiglia apelaron a la garra y a la experiencia para contener los últimos embates de la visita.
Fue un final engañoso, porque Hindú pareció acorralado, apretado. Pero la historia ya había sido escrita en los cuarenta minutos iniciales.
Largó mejor la visita, con sus forwards, y a los diez ganaba con un penal de López Isnardi. Pero a partir de allí, los backs de Hindú comenzaron a lastimar, y mucho -especialmente Sebastián Cancelliere- y así llegaron los tries de Bautista Alvarez, Hernán Senillosa y Carlos Cáceres, todos convertidos por Severiano Escobio, que además aportó un penal.
Con el corazón
En el segundo tiempo, Belgrano aprovechó cierto quedo de los torcuatenses (después de ponerse 29-9) para achicar y complicarle un poco la tarde a Hindú. Pero el Elefante apeló al corazón y bancço la parada intercambiando tries. Otro del interminable Hernán Senillosa, después de un pase de rastrón de Joaquín Díaz Bonilla, y uno de Cancelliere tras una corrida tan impresionante como festejada del Chori. Belgrano se ilusionó con un try penal y otro try (se acercó a seis), pero Escobio le puso números finales a la historia con un penal sobre el cierre.
Al Elefante le falta un solo paso para un nuevo festejo. El rival será Newman, en Benavídez, el sábado. Para los cardenales será la primera final; para Hindú, otra cita más en su intenso romance con la gloria.