El Peque, surgido en Náutico Hacoaj, se quedó con el Challenger Tour Finals, una suerte de Masters de los torneos de segundo nivel de la ATP, que se disputó en San Pablo. Pasó al puesto 62 del ranking.
Diego Schwartzman coronó el año de la mejor manera: se quedó con el Challenger Tour Finals, una especie de Masters de los torneos de segundo nivel de la ATP.
En en partido decisivo, el tenista surgido en Náutico Hacoaj superó 6-2 y 6-3 al brasileño Guilherme Clezar.
El torneo entre los mejores jugadores de los Challengers (siete más un invitado, que fue justamente Clezar) se disputó en San Pablo y para el Peque significó el broche de oro a un gran año.
En la temporada, Schwartzman ganó cinco certámenes, fue finalista en otros dos y ahora será número 62 en el ranking de la ATP (el tercer argentino).
Por otra parte, cabe recordar que llegó a segundo ronda de Roland Garros (desde la clasificación) y tuvo recordados partidos con nada menos que Novak Djokovic y Roger Federer. Fue un año brillante. Y ahora será el momento de ir por más, tratando de hacerse camino entre los grandes del circuito.
En el torneo de San Pablo, que se disputó sobre polvo de ladrillo en el Pinheiros Club, el representante de Náutico Hacoaj tuvo un momento complicado cuando enfrentó al brasileño Joao Souza, ante quien debió remontar dos match points. Finalmente, Schwartzman le ganó 3-6, 7-6 (2) y 6-2 y se metió en semifinales.
Semi, como parámetro En la semi, el Peque venció 7-5 y 6-4 al italiano Simone Bolelli, ranqueado 60 en la ATP y habitual competidor en los torneos principales del circuito de profesionales.
Y en la final, como quedó dicho, el rival fue el local Guilherme Clezar, el único invitado, al que superó con cierta comodidad por 6-2 y 6-3. Ahora, será tiempo de trazarse otras metas superadoras. El Peque ya demostró que puede.