En un año crecieron un 20% las habilitaciones de galpones para depósitos en el distrito, lo cual se traduce en mayores oportunidades laborales para los vecinos. La conectividad y la seguridad, aspectos determinantes.
En un año crecieron un 20% las habilitaciones de galpones para depósitos en Tigre. De 178 pasaron a 214 operando en el partido. La consecuencia directa de esta tendencia es que abren la posibilidad de trabajo a vecinos. El hecho impacta en la oferta laboral para los vecinos, ya que es un rubro que contrata a mucho personal temporario. La cultura industrial de Tigre y, sobre todo, la conexión a accesos clave, explican por qué hay empresas que eligen alquilar galpones para adaptarlos a depósitos, ya sean fiscales o de logística. Un relevamiento de la subsecretaría de Empleo y Producción local marca que, después de la Panamericana, los depósitos se extienden principalmente sobre la avenida Belgrano, en Benavídez; y en El Talar, a la altura de la ex Ruta 197. Ya no hay galpones viejos que se recuperan para volver a funcionar. Directamente viene un empresario y alquila, o construye para luego alquilar. Los rubros que comúnmente se desarrollan en los depósitos fiscales y de logística incluye autopartista, textil, alimenticio y astilleros, entre los más fuertes. La historia industrial en Tigre comenzó con los astilleros, hasta consolidarse tras la llegada de las automotrices internacionales. “Tigre tiene una gran ventaja que es la conectividad. Pero los tiempos de hoy marcan otra necesidad: la seguridad. Por eso, los empresarios buscan instalarse en Tigre, porque saben que en diferentes puntos públicos tienen, por ejemplo, cámaras”, indicó Eduardo Fernández, subsecretario de Empleo y Producción comunal. Si bien pueden verse en todas las localidades del partido, la Panamericana - a la altura de Pacheco- figura como el lugar preferencial a la hora de montar desde un parque hasta un depósito industrial. “En zona norte, es el gran balcón. Y como los galpones se abocan a la logística o fiscalización de una empresa, desde allí tienen acceso a las rutas que conducen al Mercosur, como también al interior del país y es de rápido acceso a Capital”, detalló Fernández. Y aseguró que detrás de esas comodidades aparecen los beneficios: “Saben que así abaratan costos cuando tienen que transportar mercadería”. El boom de depósitos está destinado al sector logístico, que es el que emplea la mayor cantidad de personas que viven en Tigre. “Más del 16 % de los trabajadores temporarios trabajan en ese sector. Ocurre que hoy hay una logística involucrada con el personal de una empresa. Porque aprovechan para hacer un depósito más integral, al incorporar tareas de empaquetado, etiquetado y la posterior distribución de los productos. Todo eso genera mano de obra”, argumentó el funcionario. El costo de alquiler de galpones cambia de acuerdo a distintas variables que influyen en el mercado; su ubicación sobre la ruta, o a metros de ella; la extensión del lote; el hecho de que tengan espacio de playa para que los camiones maniobren; altura de techos y los servicios que tengan (oficinas y baños) son algunos de los ítems a tener en cuenta. En ese marco, en la zona de Pacheco y El Talar, los valores oscilan entre $ 7 mil y $ 15 mil; y en la zona industrial de Tigre, van de $ 16 mil a $ 25 mil. En tanto, un galpón de mil metros cubiertos pero sin espacio libre, cuesta $ 11 mil, según informaron en las inmobiliarias locales.