Pensando en dar vuelta la taba, Tigre recibirá a Gimnasia mañana en el Dellagiovanna. Es que las irregularidades que mostró en los partidos amistosos de verano el Matador las trasladó al reinicio de la competencia oficial.
Si bien la caída 3 a 1 ante Temperley puede resultar exagerada por lo que fue el trámite del encuentro, habla con elocuencia de que los baches que el equipo muestra en medio de los partidos fueron el causante en ese caso de la derrota.
También cierto es decirlo, el equipo está sufriendo por el mal de ausencias. A la del arquero Javier García, se le debe sumar la de futbolistas como Lucas Janson y Erik Godoy, que regresaría ante el Lobo.
Para modificar la imagen dejada ante el Cele, Pedro Troglio analiza llevar adelante muchas modificaciones, tal como trascendió que utilizó ayer en la práctica de fútbol.
Allí, Tigre se paró con un 4-3-1-2 integrado por Nelson Ibáñez; Paulo Lima, Godoy, Juan Carlos Blengio, Diego Sosa; Martín Galmarini, Agustín Cardozo, Lucas Menossi; Diego Morales; Ramón Miérez y Carlos Luna.
En cuanto a los números y por más que aún quede por delante medio torneo, da la impresión de que el equipo no va a tener problemas con el promedio. Pero sigue sufriendo para conseguir puntos como visitante condición que el técnico Troglio había planteado como básica, antes de empezar el torneo, para que el equipo pegara el ansiado salto de calidad y la cual, lo vio caer en las últimas cuatro presentaciones, con una sola victoria en siete partidos. De ahí que los tres puntos frente a Gimnasia cobran una importancia significativa.