El Matador visita mañana a Olimpia, en Asunción, en la revancha de la serie de octavos de final de la Libertadores. En el juego de ida, los de Gorosito ganaron 2-1. El vencedor se medirá en cuartos con el Fluminense.
Se acabaron las palabras. Se acerca la hora de la verdad. Tigre deberá dirimir mañana su clasificación a los cuartos de final de la Copa Libertadores, algo que sería realmente histórico para la entidad de Victoria, al enfrentar a Olimpia de Paraguay.

Muchas cosas pasaron luego de aquel 2 a 1 obtenido en el partido de ida, aquel 30 de abril en el estadio de Victoria. Tigre va con un resultado que para nada es terminante, que no reflejó la diferencia que hubo entre ambos en el trámite del juego.

En primer lugar, el Matador no podrá contar con su jugador más influyente. Rubén Botta sufrió una patada brutal, de parte de Salustiano Candia, que le provocó la rotura del ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha y que no fue convenientemente sancionada, en lo disciplinario, por parte del ecuatoriano Omar Ponce, árbitro de ese partido.

Pero además de la circunstancia referida, tampoco podrán estar dos jugadores de la experiencia de Diego Castaño y Ezequiel Maggiolo, los cuales terminaron con sendas lesiones musculares el partido ante Racing.

Los elegidos

En suma, la formación será la siguiente: Javier García; Alejandro Donatti, Mariano Echeverría y Lucas Orban; Martín Galmarini, Diego Ferreira, Gabriel Peñalba y Ramiro Leone; Matías Pérez García; Federico Santander y Leandro Leguizamón.

Además, completan la delegación que viajó ayer a Asunción Damián Albil, Norberto Paparatto, Gastón Díaz, Matías Escobar, Sebastián Rusculleda, Kevin Itabel, Diego Ftacla y Lucas Janson.

En cuánto a cual puede ser el plan de juego, quedó abierto para los dos. Sería muy peligroso especular para Tigre dado que el 1 a 0 en contra clasifica a los paraguayos. Pero si Tigre llega a lograr un gol, obliga a Olimpia de movida a hacer dos para forzar una definición por tiros desde el punto penal y una derrota por 3 a 2, 4 a 3 o más, siempre respetando el gol de diferencia, clasifica a Tigre para enfrentar a Fluminense de Brasil.

En tanto que en el plano local, si bien los resultados siguen marcando una irregularidad, hubo una mejora en el juego. Primero tuvo lugar la muy meritoria victoria ante Vélez por 2 a 1 en el Amalfitani, una victoria muy merecida por lo hecho por Tigre en los noventa minutos. Pero luego, ante Racing en Avellaneda, dos contras del equipo de Avellaneda definieron el partido.

Además de haber calificado el resultado del cotejo como injusto, el técnico Néstor Pipo Gorosito se quejó del arbitraje diciendo: "Cuesta criticarlos, porque en definitiva son compañeros de trabajo, pero se equivocan mucho". Pero Tigre ya está en cuerpo, mente y alma en Asunción, en donde definirá su futuro en la copa, nada menos.