Actualmente el Tren de la Costa tiene dos formaciones en lugar de las nueve originales y la frecuencia pasó de 20 a 30 minutos sin contar las cancelaciones y demoras que se vinieron sucediendo los últimos años por la falta de inversión. Al salir de la estación Maipú, en Vicente López, atraviesa ese municipio, pasa por San Isidro, por San Fernando -se detiene en Marina Nueva, San Fernando y Canal- y finaliza el trayecto en Delta, la estación de Tigre.
El servicio pasa al Estado tras 18 años de concesión. Pese al mal funcionamiento, los fines de semana es utilizado por turistas que van al Puerto de Frutos y a la vera de sus estaciones funcionan ferias ecológicas y restoranes.
Pero en los últimos años la cantidad de pasajeros se redujo sensiblemente. Los comerciantes cuentan que el boleto es caro y confían en que con el cambio de administración se implemente un boleto económico. Y esperan que las mejoras en las frecuencias y la remodelación de las estaciones también atraiga más visitantes a la zona ribereña del corredor norte.
"Nosotros venimos una vez por año y en cada oportunidad lo vimos peor, y las estaciones ni qué hablar: rotos los carteles de señalización, todo descuidado, la escalera mecánica sucia y desactivada, entre otras falencias", dijo una pareja que viaja periódicamente a Argentina, proveniente de España.
La perspectiva de Pedro Ruiz, quien con su pase de jubilado puede tomar el tren todos los días porque "nunca podría pagar los 10 pesos del valor del boleto" es particular. Mientras esperaba la formación en el andén de la estación Libertador (a la altura de Olivos), recordó haber sido "testigo del deterioro permanente del servicio año tras año".
Para Irma Lagos, una vecina que se da "el lujo" de tomarlo una vez por semana, "últimamente nunca podía saber si el tren iba a salir o no. Espero que ahora funcione mejor. Es una pena porque el tren es hermoso".